M.G. - VILAGARCÍA
La concejala delegada de Limpieza y Parques y Jardines, Dolores Couso, ha planteado a la alcaldesa, Dolores García y al concejal de Cultura, Xosé Castro Ratón, la adopción de medidas para las fiestas del próximo año en relación con la instalación de los vendedores ambulantes. Considera que se debería impedir su colocación en el Parque Miguel Hernández, dados los problemas de higiene que se derivan de la instalación de los puestos.
La situación no es nueva, ya que en años anteriores hubo quejas del servicio de limpieza por la basura y suciedad generada p or estos puestos. Ante este problema, y a iniciativa de Dolores Couso, este año dese el Concello se hizo firmar a los responsables de estos puestos uno acuerdo con unas cláusulas de obligado cumplimiento relativas a las normas de higiene de los mismos y las condiciones en que deberían quedar los puestos tras el cierre.
Dolores Couso denuncia que estas cláusulas son reiteradamente incumplidas por los vendedores ambulantes, a pesar de que desde el Concello hubo varias advertencias e incluso les entregaron bolsas de basura para que introdujeran en ellas todos los desperdicios que generan a diario.
Los vendedores hacen prácticamente su vida en el parque, por lo que por la mañana cuando van los trabajadores de limpieza y de parques y jardines a realizar sus tareas en el Miguel Hernández llegan a encontrar hasta ropa tirada en medio de los árboles y todo tipo de residuos esparcidos por el suelo.
El malestar con este colectivo comenzó desde la instalación de los puestos en el parque ya que en un principio fueron colocados de forma anárquica, cerrando todos los accesos al parque y a las entradas para los vehículos del Concello en el bajo del Auditorio Muncipal. A pesar de los continuos requerimientos, sólo accedieron a cambiar de posición ante la presencia de la Policía Local.