J.F. - VILAGARCÍA
El Concello de Vilagarcía ha remitido al juzgado de lo contencioso administrativo número 2 de Pontevedra el expediente de la antena de telefonía móvil situada en el número 30 de la calle Doctor Tourón de la localidad arousana, antena cuya instalación se había frenado en su día tras destapar las quejas vecinales que la obra carecía de licencias.
Este documento se envía tras admitir a trámite el juzgado pontevedrés el recurso interpuesto por la empresa titular de la antena, France Telecom España S.A. Con la remisión de este expediente se emplaza a todos los implicados en el caso a que, en el plazo de 9 días desde hoy mismo, puedan comparecer como parte.
El caso concreto se remonta al pasado mes de noviembre de 2008 cuando los vecinos de este edificio descubrieron que las obras que habían estado soportando durante los últimos meses no consistían en la construcción de una oficina en uno de los altillos del edificio, tal y como aseguraba su dueño, si no en la instalación de una antena de telefonía móvil que carecía de los permisos municipales.
La obra se desarrollaba por la noche, interrumpiendo el sueño de los vecinos, lo que hizo que estos sospechasen enseguida que algo raro estaba sucediendo. Tras las reiteradas quejas vecinales la policía se plantó en la buhardilla el día 25 de noviembre del año pasado, comunicándole a los trabajadores que carecían de las licencias necesarias para la actividad y que la actividad no podía continuar. Sin embargo, fue necesario que los vecinos denunciasen de forma oficial los hechos para que la alcaldía tomase cartas en el asunto y expedientase dicha obra por la ausencia de los papeles necesarios en estos casos.
Los problemas con las antenas son constantes en los núcleos urbanos, ya que en ellas convergen dos intereses radicalmente distintos. Por un lado, las empresas de telefonía móvil necesitan mejorar su infraestructura para poder ofrecer mejor servicio a sus clientes, pero se encuentran con el rechazo frontal de muchos colectivos vecinales ante los efectos negativos que tienen este tipo de estructuras eléctricas.
Según ciertos estudios, las radiaciones de las antenas de telefonía suponen un riesgo para la salud de la gente que vive en sus cercanías. Las alteraciones van desde insomnio o simples dolores de cabeza hasta cáncer o agravamiento del Alzheimer. En la comarca ha habido multitud de quejas vecinales en este sentido a lo largo de los últimos meses, como es el caso de los vecinos de O Vento, también en Vilagarcía, donde se consiguió paralizar la instalación de una antena.