A.M. - O GROVE
La caída de un árbol podrido a punto estuvo de causar una desgracia ayer en O Grove. Junto al consistorio hay varios árboles –la mayoría olmos–, y al menos tres de ellos se encuentran en muy mal estado. Uno de ellos se precipitó al suelo sobre las once de la mañana de ayer, cayendo sobre un banco de madera que había en las inmediaciones.
Por fortuna en ese momento no había nadie en el banco –que sufrió desperfectos–, aunque sí en uno de enfrente. En éste estaba sentado un hombre, que se llevó un enorme susto y que fue el primero en avisar a los servicios de emergencias.
Parece ser que el olmo estaba podrido, al igual que otros dos situados en sus proximidades. Todos ellos son muy antiguos –según el alcalde, José Cacabelos, tienen más de ochenta años–, y para evitar riesgos se van a talar los dos que ayer siguieron en pie, pero que el ayuntamiento va a tirar para evitar riesgos.
Tras el accidente, colaboraron los miembros de Protección Civil y de la Policía Local de O Grove, así como operarios municipales, en la retirada del árbol caído y en la limpieza de la vía pública.
Examen de los árboles
El accidente pudo haberse convertido en una tragedia si el árbol se hubiese desplomado a partir de media tarde, pues sobre esa hora sí que suele estar ocupado el banco de madera sobre el que se cayó.
El alcalde de O Grove indica que tras el incidente pidió a los técnicos municipales que examinasen el estado de salud de los demás árboles que hay junto al consistorio, en O Corgo, y que estos detectaron que otros dos olmos están podridos.
Esta circunstancia supone un riesgo evidente de caída, sobre todo con la llegada del invierno, y de los fuertes temporales de viento.