REDACCIÓN VILAGARCÍA
El Náutico da Barrosa vivió de nuevo un espectáculo de lujo durante el fin de semana, con un cartel lleno de los grandes nombres a los que los grovenses empiezan a acostumbrarse. Si en la noche del viernes fueron los componentes de M-Clan quienes, tras su concierto en Cambados, se fueron a San Vicente a "echarle una mano" a sus colegas los Super Ratones, en la noche del sábado la madrileña Christina Rosenvinge sacó lo mejor del escogido público del Náutico.
La cantautora hizo sonar los temas de su último disco en solitario, "Tu labio superior" aunque también tuvo tiempo para sacar a relucir alguna de las pequeñas joyas que atesora de su larga carrera musical. Y es que Rosenvinge –de madre inglesa y padre danés– empezó a crecer musicalmente en el Madrid de la "movida" aunque se consagra en la década de los 90 con su grupo "Christina y los subterráneos". Con el fin del decenio fue abandonando su pose más rockera para pulir su estilo para conformar una nueva propuesta musical que está pegando duro en el mercado internacional sobre todo en Sudamérica.
Para concluir el espectáculo del fin de semana en la madrugada del domingo al lunes fue el monologuista Luís Piedrahita quien tomó las riendas de la noche. El coruñés ya es conocido en el Náutico da Barrosa y ayer volvió a arrancar los aplausos de un público listo para divertirse.
El programa del mes de agosto guarda aún lo mejor de cada casa. Las próximas citas ineludibles en San Vicente son Coque Malla y Primital, el próximo fin de semana, o los conciertos de Nacho Vegas, Iván Ferreiro y Raimundo Amador hacia finales de mes. El Náutico da Barrosa continúa con este programa consolidándose como un punto de encuentro para los amantes de la mejor música de factura nacional, ya sean los más modernos o los más nostálgicos.