J.F. - VILAGARCÍA
Los vilagarcianos volvieron a salir ayer a la calle para exigir una mejora en la seguridad vial del municipio, después de que el penúltimo atropello registrado acabase con la vida de un joven de la localidad. Al igual que hace un año con el triste fallecimiento de Manuel Abalo, la muerte de Guillermo Renda fue la gota que colmó el vaso y cientos de personas se concentraron para pedir un cambio inmediato, después de que en 2008 se registrasen 39 atropellos y este año ya se sumen 12.
En la plaza de Galicia no sólo había familiares y amigos que aprovecharon la marcha para dedicarle un último y sentido homenaje a Renda, sino que al duelo se sumaron multitud de vilagarcianos que acudieron al llamamiento de los organizadores de esta “Marcha pola Seguridade Viaria en Vilagarcía”, manifestación que transcurrió bajo el eslogan de “Todos somos Guillermo Renda”.
Medio millar de personas partieron de la céntrica plaza de Vilagarcía para trasladarse –a pie, corriendo o en bici– hasta la zona de la playa de Canelas, en Sobradelo, donde fue atropellado Renda. Una vez allí los asistentes guardaron un emotivo minuto de silencio y depositaron un ramo de flores en el lugar del trágico suceso. En ambos puntos, amigos y familiares leyeron un manifiesto en el que dejaban claras sus ideas para lograr terminar con los accidentes mortales.
Acompañados de representantes del mundo del deporte, como el atleta Pedro Nimo, manifestaron su deseo –al igual que hicieron los amigos de Manuel Abalo el pasado 27 de diciembre de 2008– de que se modifique la ley para que sucesos como el que sesgó la vida a Renda no queden impunes.
Fue precisamente Pedro Nimo, que sólo habló en la plaza de Galicia, el que le puso mayor dureza a sus palabras. El atleta pidió que el fallecido no se convierta en una víctima más y reclamó “que los políticos no se sigan pasando las cosas por el forro”, para que las palabras tengan resultados concretos. “Esto no fue un accidente, fue casi un asesinato”, aseveró Nimo para concluir su discurso.
La marcha estuvo organizada, entre otros, por la Asociación Correr en Galicia, como muestra del apoyo a la causa de los colectivos de deportistas. Diferentes federaciones y clubes de toda Galicia pidieron también más seguridad para gente como Renda, un gran aficionado al deporte, que falleció mientras hacía footing por la acera. A pesar de que algunos atletas esperaban poder acudir, finalmente hubo alguna ausencia marcada, como es el caso del ciclista Óscar Pereiro.
Lo que peor sentó entre los casi 500 asistentes fue la ausencia de buena parte de los responsables políticos. La alcaldesa, Dolores García, no acudió ni a la concentración en la plaza ni a la marcha posterior, así que el peso institucional recayó en la figura del teniente de alcalde, Xosé Castro Ratón. De los ediles del equipo de gobierno sólo se dejaron ver Victoria Hierro, y también acudió algún concejal de la oposición, como Tomás Fole y Manuel Tarrío, o el ahora diputado por el Partido Popular, Pérez Arca. Además, a la concentración también asistieron algunos ex concejales de corporaciones anteriores.
Al final del acto de protesta los ánimos entre las personas cercanas a Guillermo Renda estaban encendidos, y algunos cargaron contra las políticas municipales de seguridad viaria. Fue el nacionalista Castro Ratón el que dio la cara por el gobierno local, intentando calmar a los asistentes.
Terminar el paseo marítimo
La asociación de vecinos de Sobradelo quiso también alzar su voz por una mejora de la seguridad de los peatones en Vilagarcía y dedicarle un sentido homenaje a Guillermo Renda, quien fue arrollado precisamente en la parroquia de Sobradelo, mientras practicaba footing. Para las asociación vecinal hay muchas cosas que cambiar, pero sería fundamental concluir el paseo marítimo entre Ferrazo hasta Vilaxoán por los lugares de Canelas y O Castelete.
“Años y años de redacción de proyectos sin que a día de hoy se alcance a ver la concreción de los mismos”, dicen desde la asociación, y esperan que, cuando se realice, cuente al menos con las medidas de seguridad vial precisas para los usuarios.
Y es que son muchos los que cada día utilizan el paseo que discurre hasta Ferrazo por la orilla de la parroquia de Sobradelo, paseo que no encuentra su continuidad hasta Vilaxoán obligando a los transeúntes a utilizar las estrechas aceras, lo que disminuye la seguridad para los peatones.
Vilagarcía acogió, por segunda vez en menos de un año, una marcha ciudadana que solicitó un cambio claro y rápido en las políticas de seguridad vial de la ciudad para que no se produzcan más accidentes mortales. En lo que va de año ya se han registrado 12 atropellos, aunque el de mayor gravedad sin duda fue el de Guillermo Renda. El vilagarciano se debatió entre la vida y la muerte durante una larga semana en el Xeral Cíes de Vigo, pero acabó falleciendo incapaz de recuperarse del fuerte traumatismo craneoencefálico que sufrió por culpa del accidente.