REDACCIÓN - VILAGARCÍA
El interés por la isla de Cortegada es evidente en Vilagarcía donde muchos ciudadanos nunca tuvieron ocasión de conocer este archipiélago, en manos privadas durante la casi totalidad del siglo XX.
Por ello, no es de extrañar que ahora sean muchos los septuagenarios y octogenarios que se apuntan a los viajes organizados por el Ayuntamiento durante los fines de semana del verano.
Todos expresan su entusiasmo al regresar al continente pues no se esperaban lo que ahora hay allí. En esencia, un parque natural creado por sí mismo en las últimas décadas y que contiene tesoros tan importantes como el mayor bosque de laurel del mundo o la impresionante carballeira.
Llegar a Cortegada es casi un alunizaje o un regreso al Paraíso que asombra desde el mismo momento en que el viajero pone los pies sobre la fina arena de la playa.
Esa es la sensación de los que hacen la ruta, da igual que sean de Vilagarcía, de Lugo, Ourense, Bilbao, Segovia o Burgos; que acudan tres generaciones de una misma familia; o que acudan a un paseo romántico en pareja.
La variedad de pasajeros de la zódiac de Corticata es la característica principal, explica Luis Ángel Gómez, empleado de esta empresa y guía durante el verano en el archipiélago carrilexo.
Los que acuden a las visitas organizadas por el Ayuntamiento salen gratamente sorprendidos, sobre todo porque no esperaban lo que se encuentran.
"La historia reciente de la isla es lo que más les impresiona, porque además ilustramos la visita con fotos de hace cien años cuando los terrenos estaban divididos en leiras cultivadas mientras que ahora se encuentran con frondosos bosques", explica Gómez.
Pero también les llama la atención el proceso de desahucio-expropiación a los vecinos de esta isla arousana, cuando los carrilexos decidieron regalar este hermoso paraje al Rey Alfonso XIII quien pretendía construir en ella su Residencia de verano.
Con estos ingredientes de novela histórica, no es extraño que a los visitantes le quede ese regusto que a muchos hace volver en el mismo verano. "Personas que ya vinieron el año pasado han repetido la experiencia", explica Gómez.
Una vez explicados estos antecedentes, los excursionistas se preparan para un recorrido de unas dos horas de duración. Obviamente se realiza por una ruta preconcebida y de fácil accesibilidad, pues existen personas con déficits de movilidad, niños y adultos que precisan que el paseo sea lo más ligero posible.
Afirma Gómez que la ruta está muy bien señalizada y los senderos son muy accesibles, lo que facilita la tarea de los guías, que hacen la ruta en dos turnos, uno de mañana que empieza a las once; y otro de tarde, que sale del puerto de Carril, a las cinco.
Antes, los asistentes deben inscribirse en el Ayuntamiento con el fin de completar las 22 plazas de cada turno. Por ello, los organizadores siguen pidiendo a los que se anoten que avisen si les surge un imprevisto que no les permite acudir.
Asegura Gómez que son muchas las personas que tienen que esperar semanas para poder hacer este viaje pues cada día sólo pueden acudir algo más de 40 personas.
El programa de viajes a Cortegada fue impulsado el pasado año por el Ayuntamiento de Vilagarcía que se vio obligado a ampliarlo en el mes de septiembre debido a la gran demanda que recibía tanto por parte de vecinos como de visitantes, dado el encanto de las islas vilagarcianas.
El Ayuntamiento, este año también ha incluido regalos en la visita a todos los que se apunten a las excursiones gratuitas.
Recientemente se presentó el programa "Sabor a mar" que incluye un mailing de promoción por el que se distribuyen viseras y una bandolera con esta leyenda, por lo que la satisfacción de los excursionistas es doble.
Además, los promotores de la ruta hacen un recorrido extra por el perímetro del archipiélago que hace que todos los que asisten queden convencidos de una jornada de lo más natural.