ESTEFANÍA GRIJOTA - AROUSA
La sesión de Vermout en honor a Santa Marta se iniciaba al comienzo de la mañana sin problemas. Las “Gaitas faiscas” y las bandas de música se dejaron escuchar al alba como inicio de lo que se esperaba después, la comida del tradional pulpo gallego procedente de O Carballiño.
Los puestos estaban montados por las calles de Pontearnelas en los que no faltaron las rosquilleiras, un mercadillo variado ,crepes y por supuesto, numerosos puestos de “pulpeiras”.
El pulpo se come tradionalemente desde hace más de 200 años en la localidad de Pontearnelas, pero a pesar de esto, todavía se cuestionan los expertos en la cocción de este pescado cuál es la mejor manera de cocinarlo. Ayer se comprobó la existencia de dos tipos de recipientes para la cocción del pulpo, unos eran de material de cobre en los que los más tradicionales como Aurora, pulpeira de O Carballiño, explica:” Nosotros lo preparamos aquí porque el pulpo se mantiene más caliente, además se mantiene todo el sabor y es más fácil de fregar” en cambio, se dejaron ver más recipientes de acero usados por otros pulpeiras, en las que alegan “Los recipientes de cobre no son mejores, el acero mantiene el alimento más limpio y con el mismo sabor, el secreto está en saber hacerlo y sobre todo el arte de saber cortarlo, y eso viene de generaciones”, así se explicaba la patrona de un negocio de pulpeiras refiriéndose a Borja González”, el cual cortaba el pulpo con gran soltura y rapidez.
“Mi bisabuelo ya cortaba pulpo, también mi abuelo , mi padre y yo”, explica.
Turismo en Pontearnelas
A pesar de que el tiempo no acompañara ayer durante la degustación del pulpo, no faltaron turistas de diversas procedencias que se sentaron a comer la ración básica de pulpo con acompañamiento de pimientos dulces y picantes. Así, Arancha Losa de Madrid, acompañada por un grupo de amigos nos comentaba estar encantada con el día y la comida a base de pulpo: “Estamos aquí con vistas al río Umia en un ambiente muy tranquilo y sin hacer cuarenta grados como en Madrid, además el pulpo está buenísimo, como todo lo de la zona”, comenta.
Se dejaron ver también otros grupos de Palencia que explicaban: “Es la primera vez que acudimos a degustar el pulpo y está muy bueno. Después nos endulzaremos el paladar con un crépe de chocolate”, añade.
Marcos José, dueño de una de las pulperías no se mostró tan entusiasmado y se quejaba de la poca gente que había sentada en sus mesas, “Como el tiempo siga así no se sabe que pasará mañana”.