A.M. - CAMBADOS
El Paseo da Calzada es el epicentro de la Festa do Albariño. En la alameda se han dispuesto en dos filas un total de 42 casetas, en las que exponen sus vinos 43 bodegas de la denominación de origen. En su mayoría son de O Salnés.
El catavinos cuesta dos euros en las casetas del consejo regulador Rías Baixas y el coste de la botella varía según la marca, aunque hay un precio mínimo, estipulado en ocho euros. Los que prefieran tomar sólo una copa de degustación también podrán hacerlo, previo desembolso de 1,50 euros.
En A Calzada ha montado también una caseta la Real Conservera Española. Es la primera vez que esta empresa se asienta en el recinto de la Festa do Albariño. Su gerente, José Peña, cuenta que tomó esa decisión porque su abuelo, José Peña Oubiña, fue uno de los impulsores del Albariño, al ser alcalde de Cambados en la década de los cincuenta del siglo pasado.
Asimismo, esta familia levantó en San Tomé una de las fábricas conserveras más importantes de Cambados, la de "Peña", que este otoño abrirá sus puertas como museo. "Además, pensamos que el mundo del vino va ligado al de la conserva y sobre todo el albariño, que marida con cualquier marisco", señaló José Peña.
La producción de albariño es un pilar fundamental en la provincia de Pontevedra, donde hay más de 200 bodegas de Rías Baixas y más de 6.000 familias que cultivan vino. Otro de los capítulos más relevantes de esta fiesta es la cata-concurso, en la que este año participan un total de 65 marcas.
En la presente edición de la Festa do Albariño se celebra también un acto de hermanamiento entre las cofradías enológicas del Albariño y de La Rioja.