MANUEL MÉNDEZ - AROUSA
La decisión de la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), incoando expediente contra 15 asociaciones de mejilloneros gallegas, "confirma lo que nosotros denunciamos tantas veces, es decir, que en el sector mejillonero se creó una posición dominante y de monopolio que atentaba contra la libertad de mercado", manifiesta Juan Vieites Baptista de Sousa, secretario general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas (Anfaco).
Considera lógica la resolución de la CNC porque, a la postre, "lo ocurrido el año pasado con los piquetes y los actos violentos que frenaron la actividad en los muelles fue la culminación de un largo proceso de monopolización del sector".
De ahí que el expediente de la CNC no se refiera sólo a lo ocurrido en 2008, "sino que han tenido en cuenta la trayectoria anterior, incluso recabando información relacionada con hechos similares vividos en 2006" y otras épocas en las que funcionaron centrales de ventas de mejillón similares a la que pretendía aplicarse a través de Pladimega.
Esto es tanto como decir que el expediente analiza continuadas prácticas relacionadas con el pacto de precios para el molusco, siendo ésta "una conducta que viene de lejos por parte de distintas asociaciones mejilloneras que ahora se enfrentan a una sanción que se conocerá después de un plazo de instrucción de entre 12 y 18 meses, el cual culminará con la redacción del pliego de conclusiones y la notificación a los interesados".
En la patronal conservera aseguran que siempre apostaron con fuerza por el mejillón de Galicia "y por un diálogo constructivo y permanente, pero llegamos a esta triste situación forzados por los acontecimientos, pues tuvimos que presentar denuncia ante la CNC después de dos meses y medio de reiteradas actuaciones por parte de los productores con las que impedían nuestro trabajo".
Se refiere Vieites a lo ocurrido desde agosto del año pasado en las rías gallegas, a raíz del pretendido nacimiento de Pladimega. Aquella central de ventas y comercialización única finalmente frustrada, representaba "un monopolio o un cártel tendente a monopolizar al sector", recalca Anfaco.
Dado que no todos los productores estaban de acuerdo con Pladimega y la patronal no aceptaba sus condiciones, aparecieron los piquetes en los muelles y se decretó una huelga indefinida que paralizó las descargas, de ahí la denuncia de Anfaco ante la CNC.
En principio la patronal denunció por prácticas anticompetitivas "a Opmega, Socomgal, Amegrove, Illa y Cabo de Cruz, que eran las cinco entidades fundadoras o impulsoras de Pladimega, pero la CNC ha ido más allá, elevando el expediente hasta 15 entidades porque habrá documentación y elementos de prueba suficientes que impliquen a todas y las vinculen con prácticas anticompetitivas".
Asegura Juan Vieites que entre todas "trataban de crear e impulsar un claro monopolio, y la ley de defensa de la competencia no lo permite". Además, "la articulación de cupos de venta para cada socio confirmaba también ese monopolio".
Lo que quiere decir es que, al contrario de lo pretendido por Pladimega, marcar precios para el mejillón, poner condiciones unilaterales a conserveras y cocederos, e incluso distribuir las descargas por socios, diciendo cuándo y cuánto mejillón podía descargar cada uno, son prácticas que atentan contra el libre mercado, como en su día esgrimieron también entidades que, como Asociación Virxe do Rosario, quisieron permanecer al margen de Pladimega desde el principio y, por este motivo, fueron objetivo directo de la acción de los piquetes.
Y es que, esgrime Juan Vieites, "con Pladimega no sólo se trataba de imponer un monopolio, sino que se hacía por la fuerza, boicoteando tanto al sector industrial como también a aquellos productores que querían sacar mejillón y venderlo sin someterse".
A este respecto, el secretario general de Anfaco recuerda "la acción de los piquetes, los actos violentos y la explosión de artefactos explosivos, todo ello acciones condenables que perseguían afianzar el monopolio y que, a la postre, han llevado a la apertura de este expediente".
Hay que recordar que cuando en mayo se inspeccionaron sedes mejilloneras se dijo que no implicaba la apertura de expediente sancionador. Ahora todo indica que apreciaron motivos para abrirlo. El Consello Regulador do Mexillón queda al margen porque entre sus funciones no está la comercialización del producto.