REDACCIÓN - VILAGARCÍA
Pequeños detalles retrasaron unas dos horas la apertura de la Variante Norte en su totalidad pero finalmente, bajo la lluvia, se estrenó ayer el tramo entre Baión y el Alto do Pousadoiro, algo más de tres kilómetros que van a permitir un importante alivio en la circulación rodada por el centro de Vilagarcía.
Ayer mismo se notaron ya los efectos del nuevo eje pues han sido muchos lo vehículos que decidieron realizar todo el recorrido por la nueva Variante, desde la glorieta de Godos hasta Bamio.
La utilización de esta alternativa permite hacer un recorrido más rápido, ya que no sólo permite viajar a 100 kilómetros por hora, sino que además cuenta con un doble carril de subida que aligera el recorrido en el supuesto de que aparezcan vehículos lentos, en particular transportes especiales.
La apertura de esta segunda parte del vial, desde Baión al Alto do Pousadoiro, se retrasó mes y medio, debido a que Fomento tenía que construir la macroglorieta en la N-640, que ahora distribuye el tráfico en dirección a Pontevedra, Caldas de Reis y la autopista del Atlántico.
La obra no fue sencilla ya que se superpone a los trabajos del denominado Acceso al Puerto que en estos momentos está en plena ejecución y que cuenta con pasos subterráneos y que, en el futuro también sobrevolarán la zona.
No en vano, en este punto se ha pensado dar la salida a lo que en el futuro será la autovía a Pontevedra, un proyecto que está en estudio pero que todavía no cuenta ni con presupuesto y, mucho menos, fecha de inicio o finalización. De todos modos se cuenta con que empate en su día con la A-57 por lo que sería el acceso directo a la Meseta.
Con todos estos proyectos sobre la mesa, Fomento sólo determinó ejecutar la glorieta por petición expresa del conselleiro de Política Territorial, Agustín Hernández, poco después de decidir la apertura de los cinco kilómetros que cubren la distancia entre Bamio y el Alto do Pousadoiro.
Es de señalar que esta apertura parcial apenas significaba nada para el tráfico del centro de Vilagarcía pues era utilizada por muy pocos turismos y muchos menos vehículos pesados o de transporte especial.
Desde ayer, todos estos turismos tienen una salida completa hacia Santiago, o en dirección inversa, que permiten eludir el tráfico por el centro de la capital arousana.
De todos modos, las autoridades son conscientes de que los atascos en el centro urbano persistirán hasta que no concluya el ramal del Puerto que a la vez descongestionará el paso hacia Cambados o Sanxenxo y O Grove por estos nuevos cinturones viarios.
Asimismo es de señalar que el caos en el centro todavía será importante en los próximos meses, especialmente en verano, debido a las obras que se desarrollan en los próximos meses en calles vilagarcianas.
Ayer mismo comenzaron los trabajos de peatonalización de Rey Daviña que provocó cambios profundos en el tráfico por las calles aledañas.