M. MÉNDEZ - AROUSA
Más allá de interpretaciones jurídicas o valoraciones de sentencias, el BNG considera que los depósitos de hidrocarburos de Ferrazo (Vilagarcía) son “un peligro para la ría”, de ahí que los frentistas apelen al sentido común y al interés general de los arousanos para insistir en la necesidad de desmantelar estos tanques.
La agrupación comarcal del Bloque insiste en el “peligro potencial” de las instalaciones y en la amenaza que supuestamente entrañan para los sectores productivos de la ría, censurando con firmeza la decisión del grupo Finsa-Foresa en el sentido de mantener los depósitos en su actual ubicación, aunque sólo sea para el almacenamiento de combustibles.
El “silencio” de la Xunta
Es más, para los frentistas esta decisión constituye “una provocación”, y en este sentido espera que la empresa responsable de los tanques no esté actuando en connivencia con la Xunta, “que mantiene desde hace semanas un sospechoso silencio a pesar de haber anunciado que tomaría cartas en el asunto” después de las sentencias que abrían las puertas al desmantelamiento.
En sintonía con lo manifestado por la Plataforma en Defensa da Ría, los nacionalistas muestran su temor ante la posibilidad de que el “silencio” de la Xunta sea el paso previo “para aceptar la petición de informe positivo de impacto ambiental”, pues de ser así “se estaría anteponiendo un trámite administrativo a la petición mayoritaria de la sociedad, que avalada por sentencias judiciales quiere acabar con el peligro que entrañan los depósitos y el tráfico continuado de hidrocarburos por la ría”.
Al tiempo que esgrimen su voluntad de “seguir trabajando en las distintas instituciones y a nivel social para lograr el desmantelamiento de estos depósitos y la eliminación del transporte de hidrocarburos, tal y como hicimos siempre”, en el BNG apelan de nuevo al sentir mayoritario de la población arousana, y como ejemplos citan los acuerdos tomados en plenos municipales, colectivos sociales y entidades productoras.
Para terminar, los frentistas sentencian que mantener su rechazo a los tanques es tanto como “defender el complejo natural y productivo más rico de toda nuestra nación, con una privilegiada base natural que permitió el desarrollo de una actividad económica que se traduce en 26.000 puestos de trabajo directos, es decir, más de la mitad de todo el empleo de la fachada litoral de la ría”.