ANXO MARTÍNEZ - CAMBADOS
Una disputa familiar parece estar detrás de los graves acontecimientos que se produjeron anteayer por la noche en Cambados, y que comenzaron con un intento de paliza a las puertas de un bar. La víctima de la agresión es Luis F.P., un vecino de Vilanova que es hijo de José Fernández Tourís, el histórico patriarca del clan de los Peques.
Según el parte de actuaciones y la denuncia que consta en la Guardia Civil todo comenzó sobre las 23 horas de anteayer miércoles. Sobre esa hora Luis F.P. se dirigía al bar que regenta su esposa en la Ribeira de Fefiñáns, en Cambados, y cuando estaba bajando del coche le abordaron tres personas, que sin mediar palabra empezaron a golpearlo, mientras uno de ellos le agarraba por los brazos.
Parece ser que, sin embargo, el hijo del Peque –una persona corpulenta que dentro de un mes cumple 40 años– consiguió revolverse y librarse del hombre que le sujetaba. En ese momento los agresores, tal vez temiendo la reacción de Luis F.P. o la proximidad de varios testigos, emprendieron la huida y se subieron a un turismo BMW con matrícula rumana.
No obstante, y según consta en las diligencias, el vilanovés agredido se puso al volante de su vehículo –un todoterreno de marca Mercedes– y siguió a sus atacantes, embistiéndolos apenas cien metros después, frente al antiguo campo de fútbol de A Mercede. La colisión fue brutal. El Mercedes del Peque acabó chocando contra una farola, y el turismo de los rumanos se estrelló contra un Seat Ibiza que estaba aparcado en la zona. El todoterreno sufrió daños considerables, pero salió mucho peor parado el BMW, cuyos ocupantes reaccionaron escapando a pie.
Poco después el lugar se llenó de guardias civiles, que iniciaron la búsqueda de los dos rumanos y del brasileño –que daría sus frutos apenas tres horas después– mientras una ambulancia del 061 trasladaba al Hospital do Salnés a Luis F.P.
Personas cercanas al vilanovés afirman que desde hace unos meses éste mantiene una relación muy tensa con algunos de sus familiares, pues parece ser que el agredido compró una empresa que había sido de su padre y que estaba pasando por apuros económicos, por lo que sus otros familiares no querían saber nada de ella. Pero que después de conseguir sanearla, algunos de sus familiares le reclamaron parte de los beneficios de la sociedad, a lo que él se opone. Según ha trascendido, Luis F.P. ya presentó varias denuncias contra personas de su entorno en el Juzgado de Vilagarcía, asegurando haber sufrido amenazas de muerte telefónicas, así como desperfectos en un vehículo y en una finca suyos. La Guardia Civil tenía previsto interrogar a otros miembros de la familia de los Peques.