A.M. - O SALNÉS
El verano comienza para muchos hoteles de la comarca con una ocupación hotelera floja, muy por debajo de los índices de años anteriores. Y si bien la mayoría de los empresarios hosteleros admiten que O Salnés el ambiente turístico no empieza a notarse de verdad hasta después del 15 de julio, tanto existe una sombra de preocupación y temor por lo que pueda pasar. Y es que llueve sobre mojado, pues el sector ya tuvo sus vacas flacas en Semana Santa.
Uno de los responsables de Casa Rosita, en Cambados, indica por ejemplo que "el comienzo del verano está siendo flojo, aunque pensamos que la cosa mejorará a mediados de mes". Según sus cálculos en estos momentos están a un 30 por ciento de ocupación, y la mayoría de las habitaciones las cubren personas que acudieron a participar en alguno de los banquetes nupciales que se celebran en la casa, por lo que no son turistas en sentido estricto.
"Hay menos gente y menos reservas que otros años", añaden en este establecimiento. En el Parador de Turismo, por su parte, cuentan con el mismo número de viajeros –en estos momentos están en un 80 por ciento de ocupación, y a partir del día 15 superarán el 90– "pero se notan muchas más reservas de última hora que otros años", cuenta el director del Parador do Albariño, Javier Rodríguez. También percibe un ligero recorte en la duración media de los alojamientos, que se sitúa en torno a los dos días y medio.
El hotel Europa, también en Cambados, tiene una ocupación que ronda estos días el 60 ó 70 por ciento. Trabajan con grupos, fundamentalmente llegados de Madrid, y si bien sus responsables indican que la segunda mitad de julio será mejor dicen que "hay menos gente que otros años", y que todavía disponen de cuartos para después del 15.
En A Illa, el Benalúa está a la mitad de ocupación. Se nutre de viajeros particulares, y cuentan con que las cosas mejoren sensiblemente a partir de mediados de la semana próxima, que es cuando se celebran además las fiestas del Carmen en la localidad isleña.
Otra de las zonas turísticas por excelencia es O Terrón, en Vilanova. En esta playa se encuentra el Torres, que estos días contaba con dos habitaciones ocupadas. "La primera mitad de julio nunca fue buena. Nosotros estamos igual que otros años", declara uno de sus encargados.
La previsión es que la ocupación mejore a partir del día 15. "En estos momentos tenemos un 50 por ciento de reservas para la segunda quincena, como otros años".
En líneas generales, la media de ocupación se sitúa en torno a un 50 por ciento raspado, aunque mejora sensiblemente al añadir los datos de Sanxenxo y O Grove. En esta última localidad, tanto el sector como el ayuntamiento han dicho que el comienzo del verano está siendo muy bueno. Así, durante el primer fin de semana se produjo un lleno en los hoteles, que esperan repetir el próximo gracias a la afluencia de visitantes atraídos por la regata de traineras y el torneo de tiro al pichón.