DIEGO DOVAL - VILAGARCÍA
Como las buenas ideas, todo empezó sobre la base de la ilusión. Eduardo Reiriz entabló varias conversaciones con amigos con la pasión por su moto como hilo conductor y de ahí surgió el atrevimiento por celebrar un día de encuentro. De ello ya han pasado seis años y ahora Vilagarcía, y la comarca, se prestan para disfrutar del placer de la tercera edición de la concentración de scooters.
"No somos muchos los que disponemos de este tipo de motos antiguas, pero somos muy bien avenidos. Surgió la idea, la maduramos y poco a poco estamos creciendo", así definió el propio Reiriz el espíritu que rodea al encuentro que tendrá lugar el 18 de julio en Vilagarcía.
La inscripción para participar en este evento continúa abierta hasta el mismo día, si bien la organización ha puesto a disposición de los interesados una página web (www.scooterada.es) con el objetivo de registrar el número de pilotos para poder hacer una previsión de las gestiones a realizar.
Y es que el día en cuestión va mucho más allá que un paseo por la comarca. Con una cuota de 30 euros, los participantes serán obsequiados con regalos como una camiseta, un vídeo-reportaje de la pasada edición, además de una comida, cena y merienda, rematando la jornada con un guateque en el Pub Sama Sama.
Serían pocos los que le dirían a Eduardo Reiriz hace cerca de una década que aquella compra de una Lambretta abandonada en un gallinero de Tremoedo, acabaría por convertirse en el inicio de una concentración en la que toman parte aficionados de toda España.
Y es que su joya particular destaca también por su excelente funcionalidad. Como el propio Reiriz describe, "hay que tratarla bien. Es una moto antigua y requiere su dedicación, pero además de por su estética, es una moto que la sigo utilizando prácticamente a diario".