M. MÉNDEZ - O GROVE
Las tradicionales collareiras de A Toxa y del puerto de O Corgo vuelven a dejar patente que en la isla son precisamente algunas de estas vendedoras ambulantes de artículos supuestamente elaborados con conchas autóctonas de forma artesanal las que hacen competencia a las demás, y las que compiten con el Centro de Artesanía O Redondo y el centro comercial La Aldea.
En sintonía con lo manifestado también, y en repetidas ocasiones, por los dirigentes del Concello de O Grove, denuncian que hay mujeres que venden artículos de coral y nácar, además de las llamadas brujas de la suerte y pequeños dedales que nada tienen que ver con los collares y pulseras típicos, por eso son ellas, las propias collareiras, las que reclaman mayor control y contundencia policial.
Quieren que el Concello de O Grove actúe y que ordene actuar a los agentes policiales, "para que de una vez por todas podamos solucionar esta situación y acabar con la competencia desleal que nos afecta a todos cuantos trabajamos en la isla".
Las collareiras saben que se han llevado a cabo infinidad de reuniones, tanto en el anterior mandato como en el actual, y que incluso se han pactado los artículos que pueden vender unos y otros, es decir, los que pueden comercializar las collareiras, los que competen al centro de artesanía y los que son propios de La Aldea Comercial.
Lo que ocurre es que "algunas collareiras como nosotras hacen caso omiso y siguen vendiendo absolutamente todo lo que les da la gana, por eso hay que dejarse de palabras y pasar a los hechos para hacer que, de verdad, la Policía Local intervenga y realice inspecciones en la isla".
Consideran estas mujeres que sólo así se pondrá fin a la competencia desleal y la introducción de artículos o materiales foráneos que, a la postre, restan tradición, esplendor y puede que futuro a las collareiras de siempre.