REDACCIÓN - VILANOVA
La patrona de Vilanova, Evangelina Lago saltaba ayer de alegría al enterarse de que la Consellería do Mar financiará una nueva báscula para el pesaje de camiones cargados de mejillón pues la existente está en tan mal estado que en cualquier momento puede dejar de funcionar.
"Si falla esta máquina se paraliza toda la actividad de la cofradía", explica esta mariscadora que lleva las riendas de la cofradía desde hace tres años.
La balanza actual, situada en el muelle nuevo, es relativamente moderna. Se compró en 2000, pero su estado es de absoluto deterioro.
A ella se suben a diario una veintena de camiones, todos muy pesados, muchos de ellos cargados hasta los topes, que han ido minando la resistente máquina durante nueve años.
El estado de la báscula se iba viendo día a día. Hace meses que Evangelina Lago solicitó ayuda a la Xunta para que la sustituyeran pero sólo recibía negativas.
Ahora "han comprendido", dice, "que si falla la pesa tenemos que cerrar la cofradía, habría que dejar de trabajar hasta su reparación".
El caso es que la báscula no tiene reparación y en cualquier momento puede romper del todo. "Rezamos para que esto no ocurra en los próximos dos meses", afirma Evangelina Lago.
La patrona reconoce que hubo un cierto fallo en el mantenimiento. "Teníamos que haberla pintado, echarle algún producto para evitar que se oxidase y limpiar la salitre", reconoce.
Ahora, la Xunta enviará a Vilanova una moderna báscula de acero inoxidable. Confían en que dure más años.