REDACCIÓN - VILAGARCÍA
Los vecinos de Trabanca Sardiñeira han manifestado su oposición al proyecto del tren de cercanías porque históricamente las vías han encorsetado y aíslado la parroquia vilagarciana por lo que piden proyectos de "humanización" que pongan en valor este territorio.
La asociación de vecinos ha editado su segundo boletín "Ruxe-Ruxe" en el que dan cuenta de los problemas que desde hace más de un siglo sufren los vecinos debido a que el tren cruza el barrio, sobre todo los relativos a seguridad y también de contaminación acústica, pues los convoyes circulan con bastante frecuencia.
Explican desde la asociación que el proyecto del tren de alta velocidad es su "oportunidad de deshacernos de una infraestructura que no nos beneficia en nada".
Insisten en su boletín en el hecho de que han sido los vecinos de Trabanca Sardiñeira "los que descartamos la alternativa de continuar con el TAV por el trazado antiguo y fue el Ministerio de Fomento el que optó por la llamada Alternativa Interior, el 14 de noviembre de 2005".
Precisamente, los argumentos del Ministerio de Fomento decían de forma textual: "El análisis en profundidad realizado en el entorno de Vilagarcía de Arousa ha llevado a considerar la conveniencia de promover una modificación parcial al trazado aprobado en 2,5 kilómetros de longitud a la salida de la población antedicha, debido a las notables ventajas que presenta desde los puntos de vista socioeconómico, técnico y ambiental, al eliminar el paso del ferrocarril por el núcleo urbano de la ciudad indicada".
Pero los vecinos van más allá y recuerdan que esta infraestructura, aunque dio trabajo a numerosos vecinos de la parroquia, también provocó situaciones nefastas, en particular relativos a la seguridad.
"No vamos a hablar de la gente que murió atropellada en la vía por su evidente falta de seguridad, ni tampoco queremos centrarnos en el peligro que corren nuestros hijos al atravesarla para ir a la escuela", señalan los vecinos que a la vez insisten en que también han sufrido perjuicios "aquellas viviendas que carecen de alcantarillado porque los tubos no pueden atravesar la vía".
También hacen hincapié en el hecho de que existen carreteras cortadas que dificultan el paso a la Capilla dos Anxos o al cementerio.
Aseguran los vecinos que su oposición se debe a que están hartos de ser una "isla", rodeada de carreteras y vías férreas. "Queremos progreso y por ello pedimos paseos, jardines, zonas lúdicas y deportivas para el disfrute de nuestros ancianos e hijos".