J.F. - VILAGARCÍA
Los trabajadores arousanos del metal han cumplido con su palabra y han vuelto a sus puestos en contra de la postura mayoritaria que mantienen los sindicatos y el sector desde el epicentro de la protesta en Vigo. Así que, desde ayer, en los polígonos industriales, concesionarios y hasta en las pequeñas obras la normalidad era absoluta, y apenas se notaban rastros de una huelga que, ayer se visualizó con la marcha celebrada desde Pontevedra a Santiago.
Los obreros tomaron esta decisión el pasado viernes, en una asamblea a última hora de la tarde sin la presencia ni de CIG ni de UGT, que insistían en continuar con los métodos de presión para forzar un convenio diferente al puesto sobre la mesa por la Xunta de Galicia. Sin embargo, los trabajadores creen que 15 días sin acudir a sus puestos son más que suficientes, sobre todo teniendo en cuenta lo que esto va a suponer a la hora de cobrar la nómina del mes junio.
Dos semanas menos de sueldo y, en muchos casos, con las pagas extraordinarias prorrateadas, lo que supone perder más dinero del que muchas familias pueden permitirse. Por otro lado, los trabajadores del sector de la automoción alegaban el mal momento que atraviesa la producción y venta de automóviles, algo a lo que la falta de mano de obra no beneficiaba en absoluto. Así que la gran mayoría del sector en Arousa ha decidido abandonar la huelga. Ayer no había piquetes en las grandes metalúrgicas de la comarca como Extrugasa o Hierros Santa Cruz, y los concesionarios de automóviles trabajaron con normalidad durante todo el día.
En donde no ha sentado nada bien esta decisión es en el centro de la protesta, y, sobre todo, en el sindicato CIG, el principal impulsor de la "peregrinación" que se lleva a cabo hoy hasta Santiago de Compostela, como última medida de presión a la Xunta. En el sur de la provincia no creen que esta decisión provenga exclusivamente de los trabajadores y piensan que tiene que ver con la posición de otro sindicato. "Eso tiene que ver posiblemente con la posición de alguna central sindical, no es posible que una comarca pueda desprenderse de una convocatoria general" asegura el portavoz de CIG, Antolín Alcántara. "A partir de ahora intentaremos ir a Arousa y reorganizar y reconducir la huelga", añade el sindicalista.
Las críticas desde la central nacionalista van dirigidas, aunque veladamente, a Comisiones Obreras, sindicato que, aunque continuará en las negociaciones al final, no ha impedido que los trabajadores regresasen a sus puestos. Fernando Ramos, portavoz comarcal de CCOO en O Salnés asegura que los obreros abandonan el paro porque ha supuesto "un esfuerzo personal y económico muy importante, han estado permanentemente en la calle, hasta 24 horas de guardia frente a las grandes empresas". Ramos explica que los trabajadores no lo ven claro y no entienden por donde está marchando la protesta, así que desde Comisiones no van a impedir que regresen a su trabajo si lo desean.
Los obreros del metal de las comarcas de O Salnés y Ullán analizan las consecuencias de su paro en una asamblea que se celebra hoy, en los exteriores del Auditorio de Vilagarcía, a partir de las ocho de la tarde. Para esta hora esperan poder contar con una decisión firme tanto de la Xunta como de las centrales sindicales, ya que hoy termina el plazo de aceptación del convenio lanzado desde el gobierno.