J.F. - VILAGARCÍA
La concejala de Igualdade e Benestar del Concello de Vilagarcía, Ana Lorenzo, se reúne hoy en Santiago con el nuevo gerente del Consorcio de Servicios Sociales, Roberto Rodríguez, con un único punto fundamental en su agenda: aclarar el futuro de la galescola de Carril. La nueva Xunta todavía no ha aclarado el modelo de gestión que adoptará para estas escuelas infantiles –actualmente no dependen de Educación, sino de Benestar– y en el ayuntamiento de Vilagarcía consideran que ya es el momento de una aclaración.
Ana Lorenzo recuerda que está pendiente una visita de los técnicos de la Xunta para que, a pie de obra, se resuelvan los problemas de conexión del edificio a los distintos servicios. Igualmente, está por definir cuando se dotará de mobiliario y del resto de equipamiento y cuando se va a abrir el proceso de selección de persona. Este último punto es, para la concejala nacionalista, esencial, y es que Lorenzo considera que la selección del profesorado se debería ir adelantando, con independencia de la conclusión de las obras del edificio, para acortar los plazos y, sobre todo, teniendo en cuenta la cercanía del mes de septiembre.
La incertidumbre se ha extendido además al colectivo de padres interesados en matricular a sus hijos en la galescola el próximo año y que a día de hoy desconocen cuándo se abrirá el plazo de matriculación y si, como estaba previsto, va a empezar a funcionar para el curso escolar 2009-2010. Al parecer, durante este curso todavía será el Consorcio de Servicios Sociales el que gestione las galescolas, ya que, según anunció en su día el presidente de la Xunta Alberto Núñez Feijóo, estos centros pasarán a denominarse escuelas infantiles y serán responsabilidad de la consellería de Educación.
De hecho, en el dossier elaborado por la concejala de Educación de Vilagarcía, Susana Camiño, y los directores de todos los centros educativos del municipio, ya se incluía la aclaración del futuro de la galescola en previsión de que el cambio anunciado por Feijoo se hiciese real. Sin embargo, tras el anuncio del presidente, parece que los trámites se van a retrasar y que las galescolas seguirán dependiendo de Benestar Social, al menos, todavía durante un curso más.
Desde Ravella recuerdan que las obras que faltan por ejecutar en el edificio de la escuela en Carril necesitan de la presencia de un técnico autonómico para que coordine las conexiones a los diferentes servicios de los que debe gozar este centro educativo. Se espera que esta nueva guardería (situada en la zona de A Tomada) alivie, con sus 87 plazas, las ya limitadas instalaciones de la guardería municipal, donde, cada año, son muchos los niños de 0 a 3 años que se quedan sin plaza.