J.F. - VILAGARCÍA
Desafiando el calor de la tarde, los pequeños alumnos del colegio Vagalume de Vilagarcía se vistieron sus camisetas serigrafiadas, que para algo son "Os Vagalumiños". Después comenzaron a brincar en los hinchables y probaron con los talleres de maquillaje y globoflexia, pero al cabo de un rato estaban tan acalorados que en el colegio optaron por poner en marcha los aspersores y convertir el festival de fin de curso en una improvisada fiesta del agua. Alrededor de 200 personas despidieron ayer el año escolar en el recinto de la escuela infantil Vagalume, y acabaron la fiesta con una gran merienda y un concurso de tartas delicioso.
También en el Arealonga apostaron por una gran celebración a plena tarde, desafiando al fuerte sol del anticiclón de las Azores. Con música, disfraces y muchos juegos, estos jóvenes estudiantes dijeron adiós al curso. Aunque todavía tendrán algunos días más de clase serán pocos los que piensen ya en los libros y la mayoría tendrá la mente puesta en la playa.
En el colegio de O Piñeiriño apostaron por la fórmula más tranquila y habitual, y el festival de fin de curso se convirtió en una pasarela donde, por grupos, los alumnos del centro demostraron lo aprendido durante todo un año. La música le ganó la partida al resto de espectáculos y, durante poco más de hora y media, los grupos de 1º, 2º y 3º de primaria subieron al escenario ante los aplausos de sus compañeros.