REDACCIÓN - VILAGARCÍA
El Ministerio de Fomento se va a ver en la necesidad de autorizar la glorieta de Godos ante el más que probable retraso en la ejecución del denominado vial portuario cuya conexión se articula en el mismo punto, en la conexión entre la PO-531 y la N-640, y la circunvalación norte.
Una vez ejecutada esta rotonda, será posible abrir en su totalidad la ronda norte que circunvala la ciudad de Vilagarcía desde Carril y cuyo primer tramo, hasta la subida a O Pousadoiro, de algo más de 5,5 kilómetros, está en funcionamiento desde hace dos semanas.
El responsable autonómico de Infraestructuras, Agustín Hernández remitió a Fomento esta petición de acelerar las obras en Godos con el fin de que este cinturón extraurbano esté abierto antes del verano, fechas en las que se prevé un mayor tránsito de vehículos.
Aunque no se ha dado una fecha para la conclusión de los trabajos, estos podrían ejecutarse en un breve período de tiempo pues el resto de la infraestructura está completada, incluida la señalización.
En concreto, han quedado por abrir al tráfico un total de 2,5 kilómetros, pero que son altamente resolutivos para el tráfico ya que permitiría una descongestión mucho más real pues abre el paso de vehículos hacia la carretera general a Pontevedra.
El tramo abierto en estos momentos apenas ha tenido utilidad para los conductores, un hecho que se constata por la escasa circulación que se registró en las últimas semanas, salvo cuando se cortó la carretera en Bamio a consecuencia de un accidente de un camión cisterna, por lo que todo el tráfico se dirigió por el recién estrenado vial.
Una vez que se abra la segunda parte de la circunvalación, construida con características de vía rápida, se tiene plena confianza en el alivio del tráfico urbano por Vilagarcía ya que todos los vehículos de paso y, sobre todo, los camiones y transportes especiales, deberán utilizar este nuevo itinerario.
Permite, asimismo, la posibilidad de que aquellos que circulen por la carretera de Pontevedra o procedentes de Godos puedan conducire en línea recta a la nueva circunvalación, sin necesidad de buscar el acceso desde O Pousadoiro, lo que, por ahora, supone un nuevo rodeo en el recorrido.
Sin embargo, el alivio en la circulación por las calles vilagarcianas sólo será una realidad cuando abra la circunvalación sur, destinada al tráfico que viaje en dirección a Cambados, Vilanova o A Illa y que ya no tendrá que cruzar por el casco urbano de la ciudad.
Según las previsiones de la Consellería de Meiso Ambiente, la nueva variante va a implicar el desvío de más de 2,4 millones de vehículos al año del núcleo urbano de Vilagarcía, es decir más de 6.500 al día, de los que el 10% corresponden a tráfico pesado.
El conselleiro, Agustín Hernández admite la discriminación que ha sufrido Vilagarcía en materia de infraestructuras, en el sentido de que las circunvalaciones se comprometieron a la vez que la Variante de Caldas o la circunvalación de Vigo, que están a pleno rendimiento.
Respecto al vial portuario, que ya acumula un importante retraso en su ejecución, Hernández asegura que ya llevó a cabo las gestiones oportunas ante los responsables del departamento que dirige José Blanco "para insistir en la necesidad vital de rematar en el plazo más breve posible esta obra que da acceso a la rada".
Argumenta que tanto esta obra como el enlace de Godos "están íntimamente ligados al conectarse en un enlace del tipo de una glorieta". En una carta al secretario de Estado de Planificación de Infraestructuras, Víctor Morlán, remitida a finales del mayo, el conselleiro de Medio Ambiente insiste en que la apertura del vial de Fomento "redundará de forma muy positiva en la mejora de las comunicaciones de la zona".