J.F. - VILAGARCÍA
A dos semanas del inicio de la temporada alta de verano Vilagarcía ha comenzado a regenerar su principal playa, la de A Concha–Compostela. Ayer empezaron a llegar los primeros camiones de la empresa Tragsa, que irán aportando hasta 22.000 toneladas de arena para recuperar la zona. Se trata de la primera fase del proyecto, y la actuación se enmarca dentro de un plan de puesta en valor de los arenales vilagarcianos con el objetivo de recuperar la bandera azul para el verano de 2010.
A partir de las 9 de la mañana los primeros camiones entraron a Vilagarcía a través de la recién estrenada Variante Norte y la Avenida de Rosalía de Castro, para empezar a vaciar la arena en la zona de la playa más cercana a O Ramal. Serán un total de mil los viajes que harán los camiones durante estos 15 días que restan de junio para traer el material necesario.
Esta primera fase del proyecto no contempla la regeneración total de la playa, sino sólo la de la zona de juegos y deportes, situada a partir de la primera pasarela de madera. La zona de baño tampoco se va a tocar, ya que esta arena no puede estar en contacto con el mar. "Es demasiado fina para el marisco, por lo que no debe estar en contacto con el agua", advierte una de las responsables de los trabajos de Tragsa.
Sin embargo, esta arena es la misma con la que el año pasado se regeneró O Preguntoiro (Vilaxoán) y que levantó la polémica por su procedencia de una cantera y no del río Miño. Entonces, hace exactamente 12 meses, los responsables municipales aseguraron ante las crecientes quejas de las cofradías de la ría que los áridos no perjudicarían a los bivalvos.
Pero esta vez la arena sólo se va a utilizar para la llamada "zona seca". En primera instancia se utilizará un poco de la arena para nivelar la zona bajo el mirador situado al inicio de la playa, y el resto se va a usar para regenerar la zona lúdica y deportiva.
Estos trabajos se complementarán con algunos cambios en las infraestructuras. Las dos pasarelas de madera más cercanas al balneario se alargarán hasta la duna y se incluirá otra nueva. Además, se reformará la zona deportiva moviendo las porterías de fútbol de sitio e incluyendo un campo de voleibol. Por último, ya ayer se estaba trabajando en el parque infantil de juegos, que será reformado lejos de la playa para ocupar después su mismo lugar.
Todas estas actuaciones van a completar la primera fase del proyecto, algo que estará terminado, y así lo ha comprometido tanto la alcaldesa, Dolores García, como el concejal responsable, Marcelino Abuín, antes del día de 1 de julio. Sin embargo, los responsables de Tragsa reconocieron la finalización de los trabajos está adjudicada con un plazo de ejecución de "15 días hábiles", con lo que, cumpliendo esos plazos, la primera fase se terminará durante la primera semana de julio.
La segunda fase de los trabajos se ejecutará ya en septiembre, una vez hayan pasado los meses de mayor afluencia turística. Esta segunda parte todavía no se ha concretado, pero consistirá en continuar con la regeneración de la playa desde el punto en el que se termine la actual primera fase.
"Lo que sí tenemos es el compromiso de Costas del Estado de que, empecemos cuando empecemos, tendremos la arena a nuestra inmediata disposición", aseguraba ayer el edil Marcelino Abuín. El socialista no quiso entrar a trapo con las fechas de finalización de la primera fase, y se limitó a reiterar el compromiso de Ravella de terminar los trabajos antes del 1 de julio. Sin embargo, la preocupación en el sector hostelero ha aumentado en los últimos días, ya que consideran que las labores han comenzado demasiado tarde. Creen que no hay por qué alarmarse "si todo se termina, como se dice, el primer día del mes de julio", asegura desde Ahituvi (Asociación de Hostelería e Iniciativas Turísticas de Vilagarcía) su presidente, Roberto Gerpe. Sin embargo, reconoce que al retraso existe, y "no sería bueno que la playa no estuviese lista cuando empiecen a llegar la mayor parte de los turistas".
Desde el sector de empresarios del turismo todavía no perdonan la pérdida de la bandera azul de la Unión Europea. A pesar de que tampoco se ha notado en exceso la bajada de turistas –Vilagarcía ofrece otras cosas como servicios y buena situación para acudir a los arenales vecinos– el hecho de que la playa de A Concha-Compostela no tenga el galardón de calidad reduce considerablemente el estatus turístico de la ciudad.
Durante el 2008, cuando se conoció por vez primera que Vilagarcía no iba a contar con la Bandera Azul, el equipo de gobierno municipal –el mismo que en la actualidad– prometió que para 2009 se habría recuperado el galardón. Sin embargo las pocas actuaciones llevadas a cabo desde el Concello para ganárselo hicieron que los responsables municipales renunciasen directamente a solicitarlo.
Ahora, con la regeneración de la playa, esperan contar con opciones para el verano de 2010. Esto ya se había anunciado a finales del pasado mes de febrero, cuando se comprometió un ambicioso plan de puesta en valor de todos los arenales del ayuntamiento.
Las concejalías de Turismo, Limpeza y Xestión do Territorio anunciaron que se iban a coordinar en diferentes actuaciones para recuperar el valor de las playas vilagarcianas. Ahora, cuatro meses después y a las puertas de la temporada turística, la llegada de la arena de Costas del Estado es el primer paso real que se da para alcanzar los muchos compromisos adquiridos.
Desde la concejalía de Limpeza, Dolores Couso anunció campañas de sensibilización para la recogida selectiva de la basura y se aseguró la compra de una máquina limpia playas que, a día de hoy, todavía no ha llegado. Ayer la propia Couso esgrimía que se pondría a trabajar en poco tiempo y Abuín achacaba a la "escasa colaboración" que presta la Diputación de Pontevedra la falta de medios de limpieza.
En los asuntos que ocupan a Medio Ambiente y Xestión do Territorio, la llegada de actuaciones también se ha hecho esperar. De hecho, tanto la ampliación de la zona lúdica y deportiva como la mejora de accesos y la regeneración de la playa son trabajos que se han empezado a hacer ayer mismo.
Otra de las asignaturas pendientes, a pesar de ser uno de los compromisos dentro del plan de puesta en valor, es la recuperación del histórico edificio del Balneario, que al parecer está "siendo gestionada", en palabras del concejal socialista. Por otra parte, se había asegurado que sería ampliada la zona del bosque de pinos, pero ahora se argumenta que "no va a ser tocada". Con los trabajos que se están llevando a cabo se espera conseguir elevar la calidad de la arena y de los servicios presentes en la playa de A Concha-Compostela, uno de los puntos exigidos por el Comité de Playas para recuperar en el futuro la Bandera Azul. De momento, la primera fase de las labores está en marcha, pero ni a los propios concejales responsables se les escapa que aún queda mucho por hacer de cara a volver a obtener este galardón, que cada día está más difícil de conseguir.
Desde el Concello "la confianza en Tragsa es total" y esperan que los trabajos estén listos el 1 de julio. Sin embargo, las condiciones firmadas en la adjudicación hacen previsible que para cuando la primera fase de la regeneración esté terminada los turistas ya hayan llegado en masa a O Salnés.