J.F. - VILAGARCÍA
La "indefinición" de la Consellería de Sanidade en cuanto a la segunda fase de ampliación del Hospital do Salnés ha molestado mucho al sindicato médico CESM–Galicia. La conselleira Pilar Farjas ha decidido volver a revisar el proyecto a pesar de que "en su elaboración han participado profesionales", aseguran desde el sindicato Ramón Barreiro y Jaime Grande. La principal molestia del CESM se debe al hecho de que durante los 4 años de gobierno bipartito el PP presionó a la entonces conselleira María José Rubio para que llevase a cabo una ampliación que todos creían necesaria.
Desde el CESM consideran que parece que es igual que gobierne PSOE o PP, porque los gobiernos alargan los plazos durante años. "La mayor parte de los profesionales más implicados en el proyecto de este hospital se han ido marchando porque están quemados" aseguran Barreiro y Grande, y es que ya han pasado 8 años desde que el Hospital do Salnés nació, y ya entonces su capacidad se consideraba insuficiente.
"En 2001 se creaba este hospital tan necesario y gestado como fruto de una iniciativa popular y ya en ese momento se sabía pequeño", explican desde el CESM. Recuerdan que dos años más tarde un minucioso estudio sacaba a relucir todas las carencias de este centro "que no soportaba comparación con cualquier otro hospital público". Antes de las últimas elecciones que Fraga afrontó como candidato del PP, su conselleiro González Álvarez anunciaba la ampliación del centro "tras una permanente presión de los otros partidos" y "ni se licita ni se adjudica", explican desde el sindicato. Con el bipartito la conselleira Rubio decidía revisar de nuevo el proyecto "y perder otros dos años" mientras el PP "intensificaba la presión para ampliar de una vez". Cuando comienza la primera fase de ampliación –algo que a día de hoy todavía no se ha acabado– "la actividad del hospital prácticamente se ha duplicado y los profesionales buscan espacios para poder a sus pacientes en lugares inverosímiles, los quirófanos no dan más, se derivan pacientes a centros privados, no hay más camas y urgencias presenta una saturación permanente con todos sus espacios asistenciales siempre duplicados" asegura Barreiro.
Ahora "el PP ha vuelto al gobierno y la conselleira ha decidido volver a revisar el proyecto sin tan siquiera aclarar su futuro inmediato mientras deja entrever que el centro dejará de ser independiente y pasará a formar parte del Complejo Hospitalario de Pontevedra". Desde el CESM se muestran molestos con este continuo retraso y se preguntan qué pasa con los ciudadanos, los pacientes y los propios facultativos. Aseguran que ahora todos se han convertido en un "arma arrojadiza" entre los partidos y que tras 8 años desde la inauguración del Hospital Comarcal do Salnés "todo sigue igual".