J.F. - AROUSA
Pasaban pocos minutos de las 22,30 horas del miércoles cuando el árbitro suizo Massimo Busacca pitó el final del Barça–Manchester en Roma. El equipo de Pep Guardiola sumaba así su tercera Champions y firmaba un triplete que pasará a ser parte de la historia del fútbol mundial. Mientras tanto, a miles de kilómetros, los "culés" arousanos estallaban de júbilo y llenaban las calles de color, luz y música.
Afortunadamente sin altercados, se prolongó la fiesta en Vilagarcía hasta altas horas de la mañana. La plaza de Galicia fue el epicentro de la fiesta, aunque la celebración se extendió por toda la ciudad. Incluso algunos de los políticos –como el ex alcalde Javier Gago o el popular Tomás Fole– se olvidaron de todo por unas horas para estar con la afición azulgrana.
Pero no sólo en la principal localidad de la ría había "culés", y es que el juego espectacular de los de Guardiola ha enamorado sin duda a más de uno este año. Cambados, O Grove o Vilanova se unieron también a la fiesta blaugrana y los cohetes y los cláxones podían escucharse a una y otra orilla de la ría de Arousa.
En O Grove, por ejemplo, cientos de aficionados inundaron las calles y aprovecharon el monumento al mariscador para hacer su particular "fuente de Canaletas". Al final, cada uno a su casa y en la mañana de ayer diferentes caras de resaca futbolística, pero todas con una sonrisa de oreja a oreja. Los aficionados del Barça de todo el mundo están de enhorabuena ya que han conquistado lo que sólo 4 clubes de la historia han hecho.