A. G. - A ILLA
La tragedia rozó ayer las playas de A Illa después de que un niño de tan sólo tres años de edad estuviese a punto de perecer ahogado en el arenal de O Furado. Eran las 18,30 horas cuando la familia del pequeño, en compañía de otros amigos disfrutaban de una jornada de sol en esta playa, frecuentada fundamentalmente por vecinos del municipio, cuando el pequeño se les perdió de vista.
De forma inmediata, los padres comenzaron a buscarlo encontrándose con la desagradable sorpresa de su cuerpo en el agua sin señales de vida. De forma inmediata se alertó al 112 y a la Policía Local, mientras algunos vecinos comenzaban las tareas de reanimación en la propia playa, que fueron continuadas por el personal que el 061 desplazó a la zona en una ambulancia medicalizada.
Durante los esfuerzos de los familiares, primero, y de los servicios de emergencia, después, se vivieron escenas de gran tensión en el arenal, debido sobre todo a la corta edad del pequeño y a que todos los bañistas se temían lo peor.
Helicóptero
Los esfuerzos dieron resultado, pero el pequeño tuvo que ser trasladado en un helicóptero al Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (Chus) donde permanece ingresado mientras le realizan pruebas para ver si puede sufrir graves daños provocados por el tiempo que estuvo bajo el agua y sin respiración.
El helicóptero medicalizado pudo aterrizar en el muelle de Cabodeiro, que se encuentra en las inmediaciones de la playa en la que ocurrió el suceso poco después de que los servicios de emergencia lograsen estabilizar al pequeño para su traslado a un centro sanitario.
Por el momento, se desconoce cuales fueron las causas de que el pequeño acabase dentro del agua y a punto de perecer ahogado.
Gran conmoción
El suceso causó una gran conmoción en el pequeño municipio, que por momentos revivió otra tragedia de similares características, ocurrida hace poco más de un año, cuando un pequeño de dos años se ahogó con el polvo de pienso para conejos que contenía un cubo con el que estaban jugando él y un primo.
Además del 061 al lugar se desplazaron efectivos de la Policía Local que ayudaron en la reanimación del pequeño mientras éste permanecía en la playa.