A. G. - VILANOVA
Junto al vial que bordea la ensenada de O Esteiro, la red viaria todavía mantiene otro punto negro conocido como el cruce de A Pantrigueira, un lugar en el que se han producido un importante número de accidentes, alguno de ellos con víctimas mortales. Mucho tiene que ver en esta gran cantidad de accidentes la situación en la que se encuentra el cruce, y sobre todo, los dos viales secundarios que desembocan en la PO-307 a la altura de los propios semáforos.
Cansado de tantos accidentes, el Bloque Nacionalista Galego ha solicitado al grupo de gobierno de Vilanova que realice una serie de actuaciones que permitan ampliar ambos viales ya que, argumentan desde la formación, "resulta imposible para un vehículo acceder a estos dos viales, que conducen hacia San Roque y hacia a Pantrigueira, si otro coche se encuentra en esos momentos en él". Así, se ven obligados a aguardar en plena PO-307 lo que ha supuesto que varios vehículos hayan sido arrollados por el que venía inmediatamente después. El grupo de gobierno espera elaborar en breve un informe técnico para ver si se puede acometer la obra y mejorar la seguridad vial en ese punto negro de la red de carreteras municipales.
También el funcionamiento de los semáforos ubicados en la PO-307, que comunica Cardalda con A Illa, ha estado en el centro de la polémica en varias ocasiones. El exceso de velocidad en esa carretera ha provocado importantes accidentes, alguno de ellos con víctimas mortales, por lo que los vecinos vienen reclamando desde hace años que los semáforos sirvan para lo que fueron instalados: para regular el tráfico y dejen de ser un mero adorno.