A. G. - VILANOVA
El último accidente que se ha registrado en el vial que bordea la ensenada de O Esteiro, en Vilanova de Arousa, ha levantado todas las alarmas, llevando al Concello a reclamar medidas de forma urgente antes de que pueda registrarse un siniestro de gravedad. Desde la Administración municipal se va a plantear a la Consellería de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio la adopción de medidas de forma inmediata, que pasarían por la instalación de un pavimento rugoso en toda esa zona.
El propio alcalde, Gonzalo Durán, aseguraba ayer que "el último accidente ha sido la gota que ha colmado el vaso, ya que llevamos años sufriendo esta situación con la que debemos acabar de forma inmediata".
Aunque la velocidad ha estado detrás de alguna de las salidas de vía que se han registrado en ese punto, Durán descarta que sea la única causa. "En esa curva pasa algo, porque todos los vehículos se salen en el mismo punto y acaban en el medio de la ensenada", indica. Es más, en el último caso, el regidor reconoce que el siniestro no se debió a la velocidad, insistiendo en que "conozco a esa persona y se trata de alguien muy prudente y me ha asegurado que viajaba a una velocidad moderada en el momento del accidente".
Para avalar esta tesis, el regidor cuenta con un informe de la Policía Local de Vilanova en el que se asegura que la salida de vía del pasado lunes se debió a la presencia de una mancha de gasoil a la altura del paso de peatones de la casa da cultura, provocando que el vehículo perdiese adherencia, y tras varios trompos, acabase precipitándose a la ensenada de O Esteiro, donde quedó volcado sobre su capó.
Junto a este informe de la Policía Local, Durán espera aportar otros informes técnicos a la Consellería de Agustín Hernández con el fin de hacerle ver la importancia de acometer una urgente actuación en la zona que reduzca el número de accidentes.
El conductor accidentado el lunes salió ileso, pero los propios servicios de emergencia que acudieron al lugar reconocían que había tenido la gran suerte de que en ese momento la marea estaba baja, ya que de otra forma, el accidente habría acabado en tragedia.
En lo que va de año, éste es el segundo vehículo que acaba en la ensenada de O Esteiro. El primero se registró en el mes de enero, cuando un choque frontal entre dos vehículos provocó que uno de los implicados acabase colgando sobre el agua con un herido en su interior.
Otros vehículos ya pasaron por el mismo trance, entre ellos uno de los todoterrenos de la Cofradía de Vilanova, que persiguiendo a un grupo de furtivos, acabó flotando en el medio de la ensenada. Por el momento no se han registrado víctimas mortales, pero a este paso, los vecinos temen que algo así no tarde en ocurrir.