A. G. - VILANOVA
El cambio de gobierno en la Xunta de Galicia no va a suponer la retirada del contencioso administrativo interpuesto por el Concello de Vilanova contra la decisión de rechazar el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM). Así de contundente se mostró Gonzalo Durán, alcalde de Vilanova de Arousa, ante las preguntas del nacionalista Ricardo Nogueira en las que se pedía que aclarase qué iba a ocurrir con este proceso judicial.
Durán llegó a afirmar que la decisión de judicializar el PXOM "no fue una cuestión de partido político, sino que fue una elección motivada para defender los intereses de los vecinos de este municipio", por lo que el proceso judicial va a continuar hasta que la Xunta retome la tramitación del documento.
Los nacionalistas consideran que esta decisión del alcalde de Vilanova es "un error", y le emplazan a que corrija todos las irregularidades detectadas por la anterior Consellería de Política Territorial, especialmente aquellas que se refieren a las previsiones de crecimiento, no sólo en número de viviendas, sino también en servicios para éstas. Entienden que así se podría agilizar de forma considerable la tramitación del documento que va a permitir el incremento urbanístico del municipio.
Arcas municipales
Uno de los puntos en los que más se centró el debate fue en la situación de las arcas municipales. Tanto PSOE como BNG criticaron al grupo de gobierno por los datos que ofrece la Conta Xeral de 2007, donde se puede comprobar que el remanente de tesorería negativo es de 2,4 millones de euros. Ambos grupos consideran que esta cifra es excesiva y se debe a la falta de políticas de contención del gasto para garantizar las estabilidad económica.
La visión del grupo de gobierno es muy diferente. El regidor entiende que la situación actual de Vilanova "es más que positiva", ya que la deuda que se aprobó ayer es "de las más bajas de toda Galicia en ayuntamientos de la misma categoría, algo que no pueden decir concellos de esta misma comarca".
Recordó Durán que, cuando él accedió a la Alcaldía en 1995, se encontró con un remanente de tesorería "que superaba los seis millones de euros, pero que hemos ido reduciéndola de forma paulatina". Además, aseguró a la oposición que el Concello tenía previsto acogerse a las medidas de financiación que ofrece el Estado para sanear las arcas de las entidades locales.