M.G. - VILAGARCÍA
El equipo técnico encargado de la revisión del Plan Xeral de Ordenación Municipal, PXOM, de Vilagarcía, ha presentado el diagnóstico del documento en base al que se van a llevar a cabo los trabajos de desarrollo del municipio. Entre sus principales conclusiones destaca el cambio de estrategia urbanística, abandonando el modelo polinuclear para pasar a otro de compactación o concentración de núcleos. El estudio también plantea la mejora de los equipamientos y de la movilidad, la reordenación de áreas industriales y la necesidad de equilibrar las zonas verdes en el ámbito municipal.
El diagnóstico fue presentado oficialmente ayer en rueda de prensa por la alcaldesa, Dolores García Giménez, y por el concejal de Ordenación do Territorio, Marcelino Abuín Duro. La copia de la documentación se va a entregar a los portavoces de los grupos políticos en la corporación municipal en una reunión prevista para mañana.
Este es el primer paso para la revisión del planeamiento urbanístico de Vilagarcía, aunque ya se ha empezado a trabajar en la redacción del avance que el gobierno municipal espera que esté listo a finales del presente ejercicio económico.
Además del cambio del modelo polinuclear que defiende la descentralización, y según indican los representantes del gobierno municipal presenta muchos problemas de movilidad, para pasar al diseño de una ciudad compacta, se pretende dar una solución a la falta de suelo industrial.
En la actualidad la superficie para el asentamiento de industrias en Vilagarcía está agotada y, por parte de la anterior Administración Autonómica estaban en marcha dos planes de creación de suelo industrial. Uno de ellos es la ampliación del polígono de O Pousadoiro, ligado al traslado de la empresa Larsa, cuyo estado de tramitación es desconocido por el gobierno municipal.
El otro es el polígono industrial de Tremoedo, con casi un millón y medio de metros cuadrados entre los municipios de Vilanova y Vilagarcía. El gobierno municipal insta al grupo del PP de Vilagarcía, y en especial a su portavoz, Tomás Fole, a pronunciarse sobre ambos polígonos, dado que existe temor en el Concello de que sean frenados por el nuevo gobierno de la Xunta.
Marcelino Abuín apunta que si estas dos superficies industriales no siguen adelante las industrias que pretenden asentarse en la zona no tendrán más remedio que irse al polígono Barro-Meis, que es el que gestiona la empresa que dirige el edil vilagarciano, Tomás Fole.
La petición para que la Xunta continúe con estos polígonos industriales que afectan a Vilagarcía se incluye en un dossier preparado por el gobierno municipal para entregar al delegado de la Administración Autonómica, José Manuel Cores Tourís.
Otra de las cuestiones que se plantean en el diagnóstico del actual planeamiento urbanístico es la necesidad de equilibrar las zonas verdes, mejorar los equipamientos tanto en materia de viales, como de servicios de saneamiento.
El gobierno municipal puntualiza que pese a que se tiende a la compactación urbana, los núcleos rurales tendrán sus propios programas de expansión.