|
|
|
HEMEROTECA » |
|
A.MARTÍNEZ - CAMBADOS Hace unos cien años, el pañuelo era un complemento del que no podía prescindir ninguna mujer. Jóvenes o mayores, todas se cubrían la cabeza. En realidad, en aquella sociedad gallega del siglo XIX, la pañoleta era mucho más que una simple prenda con la que protegerse del sol, y poseía una gran carga simbólica.
De hecho, en las fiestas y reuniones sociales que se hacían en la época un hombre podía saber si una mujer estaba casada o soltera sólo con ver cómo ésta se había atado y colocado el pañuelo.
Esta es una de las curiosidades que se pueden aprender en la exposición de trajes tradicionales que la asociación de Cambados Volandeira ha montado en el Centro Comarcal. Se trata de quince trajes, tanto de uso diario y de faena, como de gala, que se utilizaron en O Salnés y las comarcas limítrofes hasta principios del siglo XX –época en la que, por ejemplo, deja de usarse el pañuelo como distintivo de la situación personal de la mujer– y que puede visitarse hasta finales de mes.
La presidenta de Volandeira, Mar Martínez, cuenta que el público podrá ver piezas curiosas, como los aparatosos calzones que usaban las mujeres bajo las enaguas y la falda; o las largas camisas –semejantes a un camisón actual– que usaban los hombres a modo de ropa interior. En la exposición queda de manifiesto también la gran diferencia que existía entre los trajes de uso diario y los reservados a las fiestas.
Los primeros eran de lino o lana y de confección muy sencilla, mientras que para los de otros se empleaban materiales más caros, como el terciopelo o el paño, y se adornaban las vestimentas con mantones e incluso con bordados de azabache.
“En los trajes de gala se quitaba del armario las mejores piezas que tenía cada persona, tanto de ropa como de joyas. Era lo que tenías en casa y tenías que mostrarlo”, cuenta Mar Martínez. Es por ello, añade, que a menudo esos trajes dan la impresión de ser muy artificiosos y recargados, y de resultar incómodos, sobre todo en verano.
Los 15 trajes que componen esta muestra –en la que también figuran sombreros– fueron cosidos por los miembros de Volandeira siguiendo los modelos tradicionales, o se recuperaron de casas de O Salnés en los que aún los conservaban.
Una asociación que ya recuperó los gigantes de San Benito
La asociación Volandeira de Cambados se creó hace un año, pero ya se ha hecho un hueco entre los colectivos culturales más activos de O Salnés. El verano pasado lograron recuperar los “gigantes” tradicionales de la fiesta de San Benito, que hacía años que no salían en las procesiones. Gracias a los miembros de Volandeira, la fiesta religiosa más importante de Cambados recuperó uno de sus ingredientes más singulares. Los gigantes, que miden 3,60 metros de alto, volverán a pisar la plaza de Fefiñáns el próximo 11 de julio.
En la Navidad pasada, Volandeira montó también uno de los tres belenes abiertos al público en Cambados. El suyo podía visitarse en la calle Príncipe. Finalmente, en esta exposición se recopilan algunos de los trajes que los propios miembros de Volandeira usan en los actos festivos y culturales.
Mar Martínez cuenta que uno de los fines con los que nació la asociación era precisamente “acercar a la gente el tipo de trajes que había en la época”.
Entienden que este trabajo es muy necesario, sobre todo porque en las zonas costeras este tipo de vestimentas dejó de verse antes que en las interiores, debido a las mayores influencias extranjeras. Esto motiva que el riesgo de desaparición de este legado sea también mayor.
En la muestra se pueden ver también piezas de orfebrería, y su objetivo es ensalzar la riqueza etnográfica de estos conjuntos.
Como dice la asociación, “queremos contribuir a un mejor conocimiento de nuestra cultura popular, de los orígenes y de las diferentes tipologías de trajes tradicionales gallegos”.
|
|
| CONÓZCANOS: CONTACTO | FARO DE VIGO | LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES | CLUB FARO DE VIGO | ACERCA DE ED. GALEGO | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||