A.M. - CAMBADOS
“O Vago” cerró sus puertas hace unos días de modo definitivo. Su propietaria, Dolores Aragunde, “Lolita”, se ha jubilado y sus hijas no querían continuar con el negocio, por lo que el establecimiento se ha despedido de sus clientes más fieles con una fiesta en la que no faltó la música de guitarra en vivo y en directo.
“O Vago” se encuentra en la plaza de San Gregorio, en pleno casco viejo del barrio de Triana, muy cerca de Fefiñáns. La taberna la abrieron los padres de “Lolita” entre los últimos años de la década de los 30 y los primeros de la década de los 40 del siglo pasado, por lo que era una de las más antiguas de Cambados todavía abiertas, junto al Germán, que se encuentra en la calle Hospital.
La taberna conservaba aún en la actualidad su aspecto prácticamente original, con las escaleras de piedra, el suelo de cemento sin pintar y un amplio mostrador de madera. El esposo de Dolores Aragunde fue marino mercante durante muchos años, por lo que de sus viajes se trajo muchos objetos que decoraban las estanterías y las paredes de la taberna.
Ramón Cabanillas
Entre los clientes que en su día tuvo “O Vago” se encontraba el poeta Ramón Cabanillas, que es también del barrio de Triana. De hecho, a poca distancia de esta tasca se encuentra la casa museo dedicada a Cabanillas. Se trata de una edificación de estilo marinero, con patín, como muchas de las que integran este barrio cambadés, muchos de cuyos vecinos se dedicaron tradicionalmente a la pesca y el marisqueo. “O Vago” tenía también mucha fama en Cambados por sus callos; y fuera también de Cambados, pues para muchos devotos de San Benito era una parada obligada cada 21 de marzo y 11 de julio.
“O Vago”, el Germán o “los Barriles” –ésta última también cerró– eran establecimientos populares, de los que poco que conseguían aguantar la competencia de los locales más modernos y mejor acondicionados.