REDACCIÓN - VILANOVA
La Diputación de Pontevedra ha dado luz verde al expediente de contratación de la tercera fase de mejora del vial entre András y Baión, una actuación muy demandada por vecinos, usuarios y Concello de Vilanova para acabar con las deficiencias que presenta el trazado.
Esta actuación, para la que se han destinado más de 620.000 euros, supone la eliminación de una de las curvas más peligrosas de todo el trazado, la que se conoce como la curva del lavadero de Serantes. La actuación va a permitir eliminar este punto negro de la red viaria interior de Vilanova de Arousa y mejorar las comunicaciones entre el interior del municipio y el casco urbano.
En el proyecto diseñado por los técnicos de la institución provincial se ha contemplado el ensanche del vial, así como la demolición y nueva construcción de muros y cierres en la nueva alineación. El nuevo vial contará con paseos y cunetas y el perfilado de taludes en una longitud de 1.160 metros. Además, la actuación contempla el cambio del pavimento, que en muchas zonas se encontraba en pésimas condiciones de conservación.
La mejora de este vial venía siendo reclamada por los vecinos de la zona y por el Concello de Vilanova de Arousa. No en vano, la carretera cuenta con el principal obstáculo de ser excesivamente sinuosa y estrecha, detalles que han estado detrás de un importante número de siniestros.
Además de estas deficiencias, el vial también carecía de cunetas adecuadas, lo que supone un riesgo para los peatones que transitan por la zona. Hasta el momento, la Diputación había ejecutado dos fases en este vial de cinco kilómetros de longitud, siendo esta tercera la más importante de las que se van a acometer debido a la importancia que daban los vecinos a la desaparición de esta curva.
Cuarta fase
Queda todavía una cuarta fase entre los lugares de Carballo y Romariz que se espera que se ejecute cuanto antes. El propio alcalde de Vilanova de Arousa, Gonzalo Durán, reconocía ayer que este vial es muy utilizado por los vecinos del municipio, ya que “articula todo el interior del Concello, desde el cruce de Lobeira hasta la PO-531”.
Una vez finalizada la actuación, el Concello estudiará la forma de conectar el vial con aquellos que se han construido con motivo del polígono industrial de Baión.
La mejora de este acceso es una de las cuentas pendientes que la Diputación posee con Vilanova y que el regidor del municipio espera que se solvente cuanto antes para mejorar la seguridad de los conductores que circulan por la zona.