15 de noviembre de 2017
15.11.2017
TRIBUNA LIBRE

A Vanessa Rodríguez

15.11.2017 | 03:46

Vanessa Rodríguez acumula unas cuantas rabietas por las gestiones del gobierno. Hasta ahora no habíamos hecho caso a sus enfados en la confianza de que, poco a poco, iría asumiendo su nuevo papel en la oposición. Pero lejos de calmarse parece cada día más nerviosa.

Dice que mandó varias cartas solicitando el semáforo de As Salinas y que no le hicieron caso. Ese es precisamente el error. Después de dos años de gobierno, todavía no ha aprendido que mandar cartas no sirve de nada. Para conseguir mejoras hay que abrir puertas de muchos despachos y sobre todo nunca conformarse con un no.

Vanessa ve fantasmas donde no los hay. La semana pasada organizó una reunión con vecinos sobre un tramo de la PO-308. Llama la atención que no hiciera lo mismo con los dos tramos que ya se han mejorado de la misma carretera cuando ella gobernaba.

Presentarse como víctima del partidismo de la Xunta es una excusa fácil. Vanessa está obsesionada con Telmo Martín y por tanto será difícil que alguna vez reconozca la realidad. ¿La mejora de la seguridad de la movida este verano en comparación con los dos anteriores también se explica por el partidismo de la Xunta?

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