tribuna del lector

La fe

17.06.2017 | 02:22
La fe

La fe, según el catecismo de la Santa Madre Iglesia, es creer lo que no vemos.

Para los creyentes la base de su fe es la resurrección de Jesucristo hombre-Dios.

Jesucristo, una vez resucitado, se apareció a los apóstoles que, en el momento de la pasión, fue abandonado por todos menos por Juan.

Pedro lo negó tres veces, pero se arrepintió. Cuando el Señor aparece en el cenáculo, no estaba Tomás y este no creyó cuando sus compañeros le afirmaban que Cristo vive. A la semana siguiente se apareció en el cenáculo y Tomás estaba presente. Jesús se dirigió a él y le dijo: "Mete tu dedo en mis manos y la mano en mi costado. No seas incrédulo sino creyente". Tomás contestó: "Señor mío y Dios mío". El señor le replicó: "Porque me has visto has creído; bienaventurados los que creen sin haberme visto".

Muchos de nosotros creemos sin haberle visto y el Señor nos dice que somos bienaventurados.

La fe es un don de Dios y yo estoy seguro de que Dios nos concede este don maravilloso si lo pedimos con humidad.

Un buen amigo me mandó por WhatsApp este mensaje que vale la pena transmitirlo. Es sobre un hecho ocurrido en 1892.

Un señor de 70 años viajaba en el tren teniendo a su lado a un joven universitario que leía un libro de ciencias. El caballero tenía un libro de pastas negras. El joven percibió que estaba leyendo la biblia y que estaba con San Marcos. El joven, sin muchas ceremonias, le preguntó: "Señor, ¿usted todavía cree en ese libro lleno de fábulas y cuentos?". Y entonces recibió por respuesta: "Sí, creo, mas no es un libro de cuentos. Es la palabra de Dios. ¿Estoy equivocado?". El joven le contestó: "Pues claro que lo está. Creo que usted debería de estudiar historia universal. Vería que la revolución francesa, ocurrida hace más de cien años, mostró la miopía de la religión. Solamente personas sin cultura creen todavía que Dios hizo el mundo en seis días. Usted, señor, debiera conocer un poco más de lo que nuestros científicos dicen de todo eso y eso mismo opinan sobre la biblia".

"Bien -continúa el universitario-, como voy a bajar en la próxima estación no tengo tiempo para darle más explicaciones, pero déjeme su tarjeta con su dirección para mandarle material científico". El anciano le dio su tarjeta, que llevaba impreso: Profesor Doctor Louis Pasteur, director general del Instituto de Investigaciones Científicas. Universidad Nacional de Francia.

El joven se quedó lívido, pues estaba hablando con la mayor autoridad científica de Francia.

Un poco de ciencia nos aparta de Dios. Mucha ciencia nos aproxima. Una bonita anécdota que nos puede hacer reflexionar. La fe nos hace todoterreno. Porque todo lo que ocurre bueno o malo es para bien.

*Miembro del Club 55

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