inventario de perplejidades

La dentellada del tiburón

09.06.2017 | 02:24
La dentellada del tiburón

Como si fuera uno de esos documentales sobre la vida animal que tienen tantos adeptos en los programas de la televisión, hemos visto cómo un banco enorme, el Santander, se ha tragado de un solo bocado a un banco de regular tamaño, el Popular, que a su vez traía en la barriga a otro más pequeño, el Pastor. La dentellada ha sido terrible, pero el tiburón financiero hizo la operación sin inmutarse ni perder la compostura, y al poco de tragarse al objeto de su insaciable apetito ya iniciaba la digestión nadando apaciblemente hacia otras aguas. Más o menos como aparentó Ana Patricia Botín cuando se personó en una rueda de prensa para explicar el suceso.

La señora Botín, vestida con una elegante chaqueta roja (que antes fue color emblemático del Partido Comunista y ahora del banco que fundó su abuelo) dijo que no habían presentado ninguna oferta por el Popular en el proceso de venta abierto hacía unas semanas, ni tampoco recibido presiones por parte de nadie (se supone que del Gobierno) para hacerlo. Simplemente ocurrió que las autoridades económicas de la Unión Europea, para evitar la quiebra inminente del banco español en apuros, invitaron al Santander a hacerse cargo de la entidad por el precio simbólico de un euro y con el compromiso de una próxima ampliación de capital por importe de unos 7.000 millones de euros que es el volumen estimado del agujero. Según puede leerse en la prensa, el pacto de apropiación se firmó a las 7 de la mañana, antes de que se abrieran al público las oficinas y se decretara la suspensión de su cotización en la Bolsa. Es difícil de entender (sobre todo para los que no estamos familiarizados con las altas finanzas) cómo una entidad con unos recursos propios de 11.000 millones de euros, extensa implantación territorial, una buena cartera de clientes, y que, además de eso, acababa de pasar hace seis meses unos exigentes test de estrés, pudiera estar al borde de la quiebra. Hace años, no demasiados, y antes de que las quiebras fulminantes de Enron, y Lehman Brothers nos hicieran perder la fe en la solvencia capitalista, el Banco Popular (el "banco del Opus" como se le llamaba) estaba considera como una entidad ejemplar y especialmente rentable. En la ciudad donde resido, en la que el Banco Pastor tenía una presencia tan influyente como centenaria, la gente se hace preguntas sobre el destino de la Fundación Barrié, que se ha descapitalizado por completo, sobre el futuro de los puestos de trabajo, sobre los pequeños accionistas que fueron sorprendidos en su buena fe, y sobre la responsabilidad de las orondas ratas que abandonaron a tiempo el barco a sabiendas de que estaba a punto de naufragar.

Claro que, hay explicaciones más optimistas. Entre otras, la del ministro de Economía, señor De Guindos, que después de alabar hace meses la solvencia del Popular dice ahora que debemos alegrarnos de que el Estado no se tenga que hacer cargo del problema. (Como si no fuese el Estado el que tenga que pagar el paro de los empleados que sobren de la reconversión que se avecina, según temen los sindicatos). Las reclamaciones judiciales y las protestas en la calle de los perjudicados, no tardarán.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Suscriptor | Opinión

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

JAVIER SÁNCHEZ DE DIOS

La imagen

Probablemente, lo peor de lo que ha ocurrido estos días con el overbooking de visitantes a las...

 
 

Cánovas, Rodrigo, Adolfo y...

Mi amigo Paco García, que vive en Gijón dedicado a altos menesteres...

 
 

ANXEL VENCE

Maridos de la muerte

Enamorados de la muerte ajena e incluso de la suya, los soldados de la Guerra Santa acaban de...

 
 

FERNANDO SCHWARTZ

El horror

La naturaleza de la mezquindad humana

 
 

PEDRO DE SILVA

En la inopia, me temo

¿Estaremos en guerra? Veo la foto de dos soldados libaneses en lucha contra el ISIS...

 
 

FRANCISCO SOSA WAGNER

Sexismo en la música

El regreso de la censura en los bailes de verano

 
 
Enlaces recomendados: Premios Cine