Socio Director de Zeres Abogados

La normativa laboral española, en entredicho

25.09.2016 | 02:23
La normativa laboral española, en entredicho

El 14 de septiembre se hicieron públicas tres importantes sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que afectan directamente a España, si bien la que ha generado una mayor controversia es la relativa al asunto C-596/14, en la cual se analizan las indemnizaciones que deben percibir los trabajadores temporales cuando se extinga su contrato de trabajo.

En esta polémica sentencia se analiza el caso de una trabajadora contratada como personal laboral interino del Ministerio de Defensa, que vino prestando servicios ininterrumpidos entre los años 2005 y 2012, siendo el objeto de su contrato sustituir a otra trabajadora que se encontraba en situación de dispensa de sus obligaciones laborales por su condición de liberada sindical. En el año 2012, y tras la adopción por el Gobierno del RD-Ley 20/2012, la trabajadora que se encontraba en funciones sindicales fue obligada a reincorporarse a su puesto de trabajo. La reincorporación de la titular de la plaza a su puesto supuso de forma automática el cese de la trabajadora interina que venía desempeñando ese trabajo desde el año 2005. La trabajadora interina cesada no percibió indemnización alguna a pesar de haber prestado servicios de forma ininterrumpida para la Administración durante ocho años.

A partir de estos hechos, la sentencia del TJUE analiza la legislación española sobre extinción del vínculo laboral y, de forma más concreta, si existe una discriminación entre los trabajadores fijos y temporales respecto de las indemnizaciones por extinción del vínculo laboral, discriminación que sería contraria a la Directiva Comunitaria 1999/70.

Debemos recordar que nuestro ordenamiento jurídico laboral contempla diferentes indemnizaciones por cese. Así, mientras que los trabajadores interinos no perciben indemnización alguna, los temporales con contrato por obra o eventual reciben 12 días por cada año trabajado. A su vez, los empleados que son despedidos por causas objetivas son indemnizados con 20 días por año trabajado.

La sentencia del TJUE recuerda a España que no puede existir diferencia de trato entre trabajadores con contrato de duración determinada y trabajadores fijos, constituyendo el principio de no discriminación un elemento central del Derecho Social de la Unión. En este sentido, la primera conclusión que alcanza el Tribunal de Justicia en su sentencia es que la indemnización por extinción de la relación laboral forma parte de las "condiciones de trabajo" y, en consecuencia, solo cabría una diferencia de trato a nivel de indemnización por cese, entre fijos y temporales, cuando así lo justificasen razones objetivas o que los puestos de trabajo analizados no fuesen equivalentes.

Por lo que respecta a las razones objetivas, el TJUE adelanta que no puede justificarse la diferencia indemnizatoria entre fijos y temporales, a la hora de la extinción del contrato, por el hecho de estar prevista en una norma nacional como el Estatuto de los Trabajadores. Del mismo modo, este Tribunal también rechaza que la diferencia de trato pueda justificarse alegando a la naturaleza esencialmente temporal de estos contratos, incluido el de interinidad.

Por lo que atañe a la equivalencia entre los puestos, la sentencia del Tribunal de Justicia pone de manifiesto que la diferencia de trato entre fijos y temporales no es posible si ambos ejercen un trabajo idéntico o similar. Para realizar esta valoración, habrá que atender a la naturaleza del trabajo (tareas y funciones), a los requisitos de formación (títulos o cursos exigidos para el desempeño del puesto), y a las condiciones laborales (jornada, turnos, etc.)

La conclusión a la que llega el Tribunal de Justicia de la Unión Europea es que ante trabajos idénticos o similares, y siempre que no exista una causa objetiva que permita la diferencia de trato (entre las cuales no se encuentra ni el carácter temporal del contrato ni la existencia de una normativa nacional que lo permita), la existencia de indemnizaciones diferenciadas entre fijos y temporales a la hora de extinguir el contrato debería considerarse discriminatoria. Por ello, al menos en lo que respecta a los trabajadores interinos sustitutos, debemos considerar que cuando su contrato de trabajo finaliza por la reincorporación del titular, la indemnización que deberá percibir será la misma que correspondería a un trabajador fijo cuyo contrato se extingue por razones objetivas, esto es, a razón de 20 días por año trabajado.

La sentencia genera pocas certezas, mucha incertidumbre y augura una gran litigiosidad, pues las organizaciones sindicales exigen aplicar esa indemnización incrementada a los trabajadores con contrato eventual o por obra. Serán los juzgados y tribunales españoles los que tendrán que despejar todas estas dudas los próximos años.

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