Docencia

Pequeña historia de la Escuela Normal

18.09.2016 | 03:16
Escuela Normal de Ourense, denominado Colegio de Prácticas 1 en la actualidad.

En el próximo mes de diciembre se cumplen los 175 años de la creación de la Escuela Normal de Ourense, que fue la primera creada en Galicia. En el Boletín Oficial de Instrucción Pública de 1841, en su tomo 2, página 418, y fecha de 19 de diciembre del mismo año, aparece el primer escrito significativo sobre la Escuela Normal ourensana. Dicho texto dice: "Su Alteza el Regente del Reino se ha enterado con agrado de haberse abierto en esa capital la Escuela Normal, como vuestra Señoría expresa en comunicación de cinco del corriente. Firma: El Infante". Precisamente fue el 4 de diciembre de ese año cuando se abre la Escuela Normal de Ourense, siendo su primer director Cleto Marcelino Correa. Este profesor, becado por la Diputación Provincial, pertenecía a la primera promoción de la Escuela Normal-Seminario del Reino, creada en el año de 1839 en Madrid y dirigida por el famoso pedagogo Pablo Montesino. Don Cleto había terminado los dos cursos de preparación con la calificación de "Notable, con aprovechamiento".

Es la de Ourense la primera Escuela Normal de maestros creada en nuestra tierra gallega, y fue la última que se integró en la Facultad de Educación (la penúltima integrada de España dentro de una Facultad) en el año 2000. En 1842 se creó la de Lugo, que fue la segunda gallega, y en 1845 las de Coruña y Pontevedra, dos de las que posteriormente fueron cerradas. En el año 1849 se crea la Escuela Normal Superior de Compostela, que de alguna forma provocó el cierre de la coruñesa, por estar en la misma provincia y en ciudades muy próximas.

El primer problema de la Escuela Normal ourensana fue encontrar locales adecuados y alcanzar la matrícula suficiente para poder mantenerla abierta. Gracias al historiador Enrique Bande, conocemos algunos de los datos sobre su devenir durante el siglo XIX. La Escuela Normal fue Elemental hasta el año 1910, año en el que desaparecen los dos tipos de Escuelas Normales Elementales y Superiores, promulgándose en 1914 un plan único de estudios con cuatro años y Título único, en todas las escuelas normales españolas, de Maestro de Enseñanza Primaria.

Siguiendo en el siglo XIX, por Real Orden de 27 de julio de 1844, con fecha de 11 de agosto de ese año, se nombra director a Manuel Anta, convirtiéndose en el segundo director de la Normal ourensana. En 1848 hay un intento de cerrar la Escuela por tener solo una matrícula de 12 estudiantes. En 1849 se le asigna un local en el antiguo convento de Santo Domingo, situado en el solar que hoy ocupa la Delegación de Hacienda. En 1853 la Diputación Provincial hace un intento de cerrarla por tener una matrícula tan baja, que solo se recaudan por la misma 1.500 reales, y el presupuesto anual era de 39 mil reales. En 1856 la Escuela Normal es trasladada a una nueva casa por la que se pagan de alquiler al año 4.000 reales. La precariedad a lo largo del siglo XIX es realmente proverbial, pero aun así se mantiene abierta, a diferencia de las de Pontevedra y Coruña, que se cierran por un tiempo. En el caso de la coruñesa, como ya hemos dicho, por tener abierta tan cerca la de Compostela, y la pontevedresa posiblemente por motivos políticos. Por ello, el cierre de la de la ciudad del Lérez provocó que fueran bastantes los estudiantes de aquella ciudad y provincia que vinieran a estudiar a Ourense, en cuanto estuvo cerrada aquella.

Un dato muy importante es la creación de la Escuela Normal de Maestras de Ourense, según el oficio de la Junta Provincial de Instrucción Pública de fecha 24 de abril de 1877. Sin embargo su instalación fue demorada por la Diputación al solicitar una Escuela Normal Superior, que finalmente no se consiguió. Los gastos del mantenimiento de las Escuelas Normales corrían por cuenta de las Diputaciones Provinciales hasta el año de 1887, en que pasaron a depender del Estado.

La Escuela Normal ourensana estuvo ubicada en varios locales de alquiler en diversos momentos. De 1849 a 1856, como ya dijimos, en el antiguo convento de Santo Domingo. Pasó luego por otros locales: los bajos del Seminario en Santa Eufemia del centro de la calle Lamas Carvajal. También en el Instituto antiguo que hoy lleva el nombre de Otero Pedrayo. Más tarde durante bastantes años en el edificio de la calle Progreso, próximo a la antigua cárcel, a la Casa del Pueblo y al edificio del antiguo Colegio Universitario. La escuela aneja para las prácticas de enseñanza estaba en la calle situada al norte del nuevo edificio de la Telefónica, muy próxima al Posío. Finalmente, fue en el curso 1959-60 cuando se trasladó al barrio del Puente, en la calle Vicente Risco. El amplio edificio albergaba la Normal y la Aneja para las prácticas y más tarde se construyó al lado un nuevo edificio denominado Colegio de Prácticas. Durante 40 años la Normal ocupó este amplio edificio. Hasta que en el 2000, al integrarse en la Facultad de Educación, pasó al edificio denominado "de hierro" del Campus universitario, junto al antiguo hospital de la ciudad. Y donde continúan los estudios de formación del profesorado, en varias especialidades. Entre otros, además de los citados al principio, la Normal tuvo como directores a Emilio Amor, Vicente Risco, Concepción Amat, Manuel Bermúdez, Alfonso Cid, José Paz, Manuel G. Piñeiro, Camilo Brandín y Andrés F. Sobrino.

Sintetizando los momentos más importantes de la Normal, nombre que todavía el pueblo conserva, y que fue el que prevaleció popularmente, a pesar de ser cambiado varias veces en diferentes etapas por los nombres de "Escuelas del Magisterio", "Escuela Universitaria de EGB" y "Escuela Universitaria de Formación del Profesorado", debemos reseñar los siguientes hechos significativos:

1.-Creación en 1841 y puesta en funcionamiento. Con problemas de matrícula y precariedad económica.

2.-Primer impulso con la Ley Moyano de Instrucción Pública de 1857. En la mencionada ley se contemplaban las Normales como escuelas profesionales, homologables en el orden académico a las de veterinarios, comercio, aparejadores, marinos mercantes y agrimensores o peritos agrícolas. Una por provincia y con escuela aneja para las prácticas escolares. Sin embargo fue lástima que se mantuviese casi el mismo plan de estudios inicial de 1839, con casi nula incidencia de las materias de tipo profesional y psicopedagógico. Por ejemplo, la pedagogía tenía, infelizmente, solo 2 horas semanales de docencia.

3.-En los últimos años del siglo XIX hubo bastante abandono y olvido de estos centros, lo que provocó una justa crítica de los miembros pertenecientes a la Institución Libre de Enseñanza (ILE), y de Giner, su creador, en especial, cuyos principios educativos terminaron por provocar la regeneración de las Normales, potenciando además mucho las de mujeres o femeninas, introduciendo nuevos métodos de enseñanza y nuevos currículos.

4.-En el año 1900 y principios del siglo XX: la crítica de los regeneracionistas y la crisis de 1898 provocaron la creación del Ministerio de Instrucción Pública. En 1902 pasa a ser el Estado el que pague a los maestros, antes abandonados en las manos de los ayuntamientos. En 1909 se crea la Escuela Superior del Magisterio de Madrid, un hecho muy importante y decisivo, pues allí se empezaron a formar los profesores de las Normales y los Inspectores de Enseñanza, hasta el año 1931. Por ejemplo, allí se formaron Vicente Risco, José Ramón Fdez-Ojea ("Ben-Cho-Shey") y Mª Luisa Lorenzo, entre otros.

5.-En 1914 se produce un proceso renovador de las Normales, con la reforma de sus estudios, unificando las Escuelas y el título de Maestro, ampliando la carrera a 4 años e ingreso en la docencia por oposición. En todo caso, la estructura curricular por desgracia continua con el gran peso del enciclopedismo y del culturalismo, en detrimento de los aspectos profesionales. El plan de estudios de 1914 estuvo vigente hasta el año 1931, y es cierto que elevó el nivel formativo de los maestros, con respecto a las etapas anteriores.

6.-Con el surgimiento de la 2ª República en nuestro país, se establece el que podemos considerar el mejor plan de estudios de la Normal denominado "Plan Profesional de 1931". Gracias al que tuvimos, sin duda alguna, los mejores maestros y maestras de nuestra historia. Plan que infelizmente solo duró por desgracia hasta 1936, a causa del infame golpe fascista de Franco, Mola, Sanjurjo y otros generales. Fue durante el rico periodo republicano el momento en que las Normales fueron realmente Escuelas de Formación Profesional para la docencia. Sobre tan inmejorable plan del 31 no vamos a extendernos, pues en su día ya le dedicamos en esta misma serie de artículos uno monográfico y bastante amplio. Solo decir que gracias a este plan tuvimos una larga nómina de grandes maestros ourensanos, y, entre ellos, los de la ATEO, a los que no hace mucho también le dedicamos un artículo monográfico de esta nuestra serie.

7.-Durante la guerra y la postguerra la Normal vive los momentos más tristes, al ser muchos los maestros asesinados, fusilados y represaliados. Por ello hubo que establecer cursos de formación acelerada de maestros y a marchas forzadas. En algunos casos de solo tres meses y con preferencia para los que habían ejercido de alféreces provisionales en la guerra. La formación del profesorado, con separación de los hombres y las mujeres en Normales distintas, siguió lo propuesto por las leyes de 1945 y 1950. El llamado Plan 50 duró hasta el año 1967 y tenía una alta carga cultural y científica y muy poca profesional. Y además un gran peso de la religión católica casi fundamentalista y también gran peso político fascista, al tener que cursar la materia de "Formación del Espíritu Nacional", cuya docencia estaba encargada a los miembros de la Falange y el Frente de Juventudes. De hecho la Escuela Normal de Ourense para mujeres se denominaba "Concepción Arenal" y la de hombres "Padre Feijóo". Ambas tenían entrada y puerta diferente en el mismo edificio. Estuvo prohibida la coeducación, incluso en la Aneja, durante muchos años.

8.-En el año de 1967 se establece un nuevo Plan de Estudios, de bastante calidad y muy cercano al mejor, que, como dijimos, fue el de 1931. Para ingresar en la Normal era necesario estar en posesión del Título de Bachiller Superior. Curiosamente, este nuevo plan se estableció gracias a la decisión del ourensano Eugenio López y López, que en aquel momento era Director General de Enseñanza Primaria en el Ministerio de Educación. El mencionado plan ayudó a modernizar las Normales.

9.-En 1970, con la Ley General de Educación del ministro Villar Palasí, las Normales pasan a ser centros universitarios y superiores y su nuevo plan de estudios, denominado de 1971, tiene que adaptarse a la reforma de la educación primaria transformada en EGB, creando las diferentes especialidades de docentes. Infelizmente siguió centrándose en aspectos científicos y culturales y menos en conocimientos psicopedagógicos y profesionales. En momentos posteriores fueron ampliándose las especialidades. Hasta que el Plan Bolonia provocó un nuevo plan de estudios en las Normales, que todavía está vigente, y que a nuestro entender, infelizmente, es uno de los peores, aunque no tiene la carga ideológica y reaccionaria del de la postguerra y el de 1950.

Dejamos para un próximo artículo el comentario sobre los más destacados profesores de nuestra Normal y los más importantes alumnos que a lo largo de los tiempos por ella pasaron.

(*) Educador social y animador cultural

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