Las algas que nos dejan

04.09.2016 | 03:02
Las algas que nos dejan

El paleontólogo de la Universidad Libre de Berlín, Jens Zinke, ha informado que las investigaciones llevadas a cabo por la institución demuestran "que el calentamiento de la Tierra guarda relación desde el principio con el aumento de la concentración de gases de efecto invernadero consecuencia de la revolución industrial". Antes de esta, la cantidad de gases de efecto invernadero (como el CO2) se encontraban en la atmósfera en una proporción comparativamente baja. A partir de 1830, coincidiendo con los primeros pasos de la revolución industrial en Europa Occidental, fue perceptible un aumento de las temperaturas, primero en el Ártico y en las zonas tropicales de los océanos, y posteriormente en Europa, Asia y Norteamérica. El inicio del cambio climático en gran parte del hemisferio sur fue evidente 50 años más tarde. El equipo científico de la Universidad alemana achaca estas diferencias temporales a las corrientes marinas.

Y a las corrientes marinas se achaca también, a día de hoy, el importantísimo arrastre de algas producido en los últimos días en A Costa da Morte de Galicia. La acumulación de algas de todo tipo en esta zona litoral gallega no es infrecuente. Pero ha llamado poderosamente la atención el calamitoso estado en el que han quedado las playas, prácticamente inservibles para el baño, debido a las mareas vivas y a la gigantesca cantidad de sargazo arrastrado a la costa.

Hasta hace unos años, el arrastre de algas era aprovechado por los agricultores para abonar sus tierras, faltas habitualmente de determinados minerales que las algas aportan. Bajaban con sus carros de vacas o bueyes hasta los arenales y los cargaban de argazo. Este lo esparcían en las fincas más necesitadas de su aporte mineral y lograban cosechas estimables de distintos frutos, entre los cuales estaban la patata y el maíz.

Pero en la actualidad, la Xunta de Galicia prohibe tal extracción con el objetivo de proteger a la industria productora de conservas y lo hace aplicando una ley (las 11/2008) de 3 de diciembre, modificada por la Ley 6/2009, de 11 de diciembre, cuyo artículo 10 estipula expresamente tal prohibición.

Por este motivo, el municipio de Malpica, entre otros, carentes de los servicios necesarios para recoger esa cantidad de algas acumulada y proceder, posteriormente, a la limpieza de los arenales, han optado por formar ingentes montones de sargazo que se ha ido secando por la acción del sol mientras la brisa y el viento se encargaban de expandir el mal olor que la materia en descomposición produce, aumentando notablemente la molesta presencia de moscas y pulgones de la arena que, obviamente, incomodaron a los bañistas provocando en estos críticas justificadas.

La mano del hombre está detrás del cambio climático, y no es de ahora. Se trata de un fenómeno iniciado en el siglo XIX -hace 180 años- propiciado por el impacto provocado en el clima por la revolución industrial que afecta desde entonces (y prácticamente desde hace 500 años) a corales tropicales, núcleos sedimentarios, estalagmitas, anillos de troncos y hielos en ambos hemisferios.

Las ONG medioambientalistas siempre han centrado sus críticas, referidas al cambio climático, en la acción del hombre en los últimos 50 años. Los marineros hablan abiertamente del daño que a la mar ocasiona la contaminación por vertidos de la zona litoral, el aporte de pesticidas en las aguas de los ríos propiciado por la lucha contra las plagas por medio de herbicidas y la práctica inexistencia actual de las grandes praderas de algas, especialmente la posidonia, debido al incremento del número de embarcaciones deportivas en la práctica totalidad de puertos pesqueros.

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