Entre Monfarracinos y Toro

30.08.2016 | 03:56
Galopando. Envidia dan esos "caballeros" al trote lento sobre una Playa América desierta. Decía el poeta: "Como una cinta de fuego, galopando, galopando, crin revuelta en llamaradas, mi caballo, mi caballo". Marta G. Brea

Menos mal que no pretendía una cita discreta, un encuentro secreto, porque se hubiera ido todo al traste. ¿Alguien conoce Monfarracinos, que en la toponimia tendría que ver con monte de sarracenos? Es un pueblo diminuto cercano a Zamora y en una antigua casa señorial de labranza me alojé yo para disfrutar de su piscina y su precio ajustado a la oferta, para visitar al día siguiente en Toro Las Edades del Hombre. ¡Qué lugar tan retirado del mundanal ruido, ideal para una aventura que precise discreción!, pensaba yo... Ya, ya. En el hall, al poco de entrar, oigo que me llaman por mi nombre. Era un amable vigués, Pablo Morell, que estaba allí de paso con su mujer y su hijo Aner, y con el que recuerdo haber cenado una vez junto a la gente del blog Vigoenredados, ya desaparecido. Pero no quedó ahí la cosa. A la mañana siguiente, estoy tomando en Toro un vino con el magnífico cirujano y no menor músico salmantino Fernando Viñals y dos rubias, irrenunciables. Oigo una voz y veo una mano que se extiende hacia la mía: Era Jonathan, el hijo de Luisi Matto, la presidenta de Madres Latinas en Vigo, y a cien metros estaba ella agitando su mano en son de saludo con su hermana, Toya Matto. Jonathan vive ahora en Oxford con Raquel y su recién nacida hija Laura, y allí andaban de bautizo de un nieto de Toya. Piccolo mundo. Si hubiera querido no ser visto...

La abstracción de Mayoya

Me ha sorprendido que Mayoya González, esa mujer que comparte su vida con Nacho Pombo, excompañero de jesuítico colegio en un curso superior al mío, plasme en sus lienzos una abstracción y un color tan Mediterráneo a través de unos ojos y un espíritu que contemplan todos los días el Atlántico. En un país de sol poniente, Mayoya consigue recrear con sus pinceles sensaciones propias de países de sol naciente ¡Me alucina lo que se puede llegar a transmitir con pinceladas de color distribuidas a través de los lugares más oportunos de un lienzo en blanco! Mayoya González expondrá su obra "Abstracción y color II" desde el día 1 hasta el 15 de septiembre en la sala de exposiciones de la Capitanía Marítima de Baiona, en Elduayen, 20, y, si he vuelto de otro de mis viajes a ninguna parte, pasaré por allí para saciar mis pupilas ávidas de reconciliación del talento con la sencillez, del color con las luces del ocaso y de la belleza sin maquillaje.

Los 80 de Gerardo

Tengo una copa pendiente con el abogado vigués Gerardo Acosta Santos pero no para que me defienda de algo, sino para celebrar su 80 aniversario. Yo creo que Gerardo fue el primer abogado que entrevisté en mi vida, cuando empezaba mi profesión allá por los años 70, y de paso digo que él se estrenó en ella en 1962, así que suma ya 54 años en labores de Civil y Penal y aviso que no piensa retirarse. Gerardo fue presidente del Grupo de Gobernadores del Club de los Leones de España, y tiene dos hijos liados entre tribunales, uno como abogado y otro como procurador. Tomaremos copa en breve.

Hoyo 17- Harambee

Este término coloquial africano es como nuestro "todos a una" y da nombre a una ONG de ayuda a Africa. Harambee es lo que practican golfistas vigueses que, aparte de aspirar a Masters de Augusta y a ser como Tiger Woods, entre ellos María Núñez, Andrés Amor, Joserra Valladares, o Puri Cameselle, junto a otro centenar participan cada verano en un torneo de golf que desde ahora se denomina "Hoyo 17 - Harambee", e incluye una cena benéfica en nuestra ciudad para recaudar fondos que Harambee va a destinar a la construcción de un complejo escolar en Camerún. A eso se le llama golf social.

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