Lo bueno y malo del efecto Bolt

14.08.2016 | 03:12

Acostumbrados a los llenos de Londres 2012, poca fue la presencia de público en la primera jornada atlética de Río. En la jornada matinal no se alcanzó los 20.000 espectadores pero con la llegada de Bolt todo cambió. Se pudieron apreciar largas colas para entrar al estadio y un público volcado con el astro jamaicano. La llegada de Bolt al Estadio Olímpico ha sido un revulsivo para que las gradas acabaran repletas y se llegó a producir una invasión pacífica de aficionados, algo que nunca había ocurrido en la historia moderna de los JJ.OO. El lado positivo es ver que su producto, la marca Bolt, vende por sí sola y es la imagen perfecta para el atletismo. Persona extrovertida, carismática, siempre buscando cámara... La cara negativa es ver que a veces se rompen las normas por su culpa. Una serie se tuvo que parar en la salida porque él estaba haciendo un espectáculo al otro lado del estadio y se produjo una invasión pacífica de aficionados que invadieron el tartán del Estadio Olímpico de Río. Otra parte negativa es el que todo la atención se focaliza en su figura. Cuando se produzca su retirada el atletismo quedará huérfano de referentes. En lo deportivo, causó una extraordinaria impresión. El mejor inicio en unos Juegos para él: 10.20 en 2008, 10.09 en 2012 y 10.07 ayer.

Los lanzamientos se han convertido en las pruebas estrellas, por emoción, de estos JJ.OO. Dos concursos que se han disputado (peso mujeres y disco hombres) y los dos se decidieron en la última ronda de lanzamientos. En el peso femenino venció Michelle Carter, hija de otro gran campeón. Su padre es el único humano que ganó la Superbowl y una medalla olímpica (plata en peso Los Ángeles 1984) el mismo año. La norteamericana, en un momento de inspiración, en el sexto lanzamiento superó a la kiwi Adams -que había lanzado 20.43-, al lograr un tiro de 20.63. Este registro es además récord de su país. Adams se quedó con la plata y no logra alcanzar su ansiada tercera medalla de oro en una misma prueba individual, algo que no consiguió ninguna atleta hasta la fecha.. Las últimas que lo intentaron fueron Isinbayeva y Tirunesh Dibaba. Ambas consiguieron dos oros consecutivos pero en sus terceros JJ.OO. fueron bronce. Carter, la vencedora , es una atleta que sufre dislexia y déficit de atención. Parte de su tiempo lo dedica a dar charlas a jóvenes ya que es un ejemplo de superación personal y una demostración que los límites humanos están, muchas veces, en las barreras mentales que nos imponen.

Christoph Harting es el nuevo campeón olímpico del disco, relevando a su propio hermano Robert Harting, gracias a que armó un lanzamiento de 68.37 en la última ronda de lanzamientos. Es la primera pareja de hermanos que ganan la misma prueba individual en la historia olímpica del atletismo. El menor de los hermanos Harting logró el título en una última ronda que quedará grabada en la retina de los aficionados. Malachowski, el gran favorito, fue el que dominó el concurso hasta ese último intento en el que tuvimos un carrusel de cambios en las posiciones de privilegio. La polémica llegó cuando sonó el himno y el lanzador alemán empezó a realizar gestos con la mano como si estuviera dirigiendo una orquesta. En otro momento se puso a sibar el himno nacional y también se cruzó de brazos. Las críticas de la prensa alemana han sido duras. El más desconocido fue el Múnich cuando Wayne Collet y Vincent Matthews se subieron al podio mientras hacían gestos ostensibles de pasar de su himno nacional. En el caso de Vincent Matthews era la segunda vez que hacía un gesto de desaprobación a su himno ya que también protestó en el podio de México 1968.

El motivo de las protestas en 1968 y 1972 era por la discrimanción racial que sufrían los afroamericanos en EE.UU. pero en esta ocasión no se produjo ninguna razón política para que Harting realizara dichos gestos, además es un atleta muy tímido que durante todo el año no concedió ni una sola entrevista a la prensa.

La imagen del día fue la de la etíope Etenesh Diro que tropezó en junto con dos atletas que se fueron al suelo en la mitad de una serie de 3000 obst. La zapatilla le quedó medio enganchada y decidió seguir corriendo descalza. Al final las tres atletas fueron recalificadas y estarán en la final que contará con 18 atletas, cifra inédita en una final olímpica de 3000 obstáculos.

Otra de las noticias destacas es que Klishina, la única atleta rusa que iba a participar, finalmente no lo hará debido a que hay nuevas pruebas sobre ella en el informe de la AMA.

*Director Técnico de la Federación Gallega de Atletismo

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