El sacrificio no es gratuito

19.06.2016 | 03:44

Claro que semejante cambio provoca molestias. De un lado, la utilización de la antigua terminal de contenedores donde se colocan torres de teus a la espera de su utilización, no gusta a todo el mundo. Hay quien considera que perjudica las vistas desde la Alameda y es cierto que, cuando están, ocurre. Pero también hay que tener en cuenta que cada teu que va o que viene, es transportado por un camión cuyo propietario cobra la ida y la venida y eso se traduce en trabajo y economía global que es lo que dicen los políticos que hay que potenciar. También es cierto que empresas como el astillero pueden resultar en algunos momentos molestas porque comportan trabajos que, aún a pesar de los cuidados que se pongan para evitarlo, pueden producir ruidos y otras consecuencias. Pero los astilleros, aunque habiendo pasado por otras manos propietarias distintas a las actuales, están ahí desde tiempo inmemorial y, como en el caso anterior, es irrefutable el carácter generador de riqueza que tiene su funcionamiento y quien quiera comprobarlo no tiene más que ponerse a la puerta de la factoría a la hora de entrada o salida de los trabajadores para ver la cantidad de jornales que genera.

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