15 de mayo de 2016
15.05.2016
La semana de A Ferrería

Bará y la ilusión de un sueño

15.05.2016 | 03:32
Bará y la ilusión de un sueño

Los partidos políticos ponen en marcha su maquinaria de cara a las elecciones generales. Y el BNG, que no está precisamente para perder el tiempo, ya ha anunciado que Luis Bará, concejal de Mobilidade y Patrimonio Histórico, será su cabeza de lista por Pontevedra al Congreso de los Diputados.

El hombre que inventó para agrado de los pontevedreses la exitosa Feira Franca, acude al rescate de un partido venido a menos elección tras elección. La nueva portavoz nacional del BNG, Ana Pantón y el Bloque, se lo juegan todo en estas dos próximas citas electorales, las generales el 26-J y las autonómicas en otoño.

Si Lores y Mosquera acabaron dando el puntapié a Xabier Vence tras los últimos fracasos electorales, se entiende que con la nueva dirección por la que han apostado y por el candidato suyo que presentan por Pontevedra, serán esta vez ellos quienes tendrán que asumir parte de la responsabilidad en el éxito o el fracaso de esta nueva cita electoral.

El Bloque va en picado, por si solo y por el auge de las Mareas. Sus militantes van abandonado el partido, mientras los de la UPG siguen creyendo que en ellos está la verdad absoluta. Cuando el número de militantes y votantes mengua en un partido de forma tan alarmante no basta con un cambio de cromos.

Bará en su camino a Madrid necesitará algo más que ilusión, que seguro que no le va a faltar, para lograr ese ansiado escaño que evite la hecatombe. Si logra dar ese giro derrotista que se antoja casi imposible, Lorix y Mosquerix tendrían que llevarlo a hombros hasta la capital del Reino

Por su parte, el PP sigue prometiendo proyectos, inversiones, mejoras y, sobre todo, un Montecelo moderno y con la última tecnología y una ría saneada. En este último punto son las cofradías los que le acaban recordando el tiempo perdido, como en muchos otros asuntos, y los que temerosos piensan que son tiempos de elecciones y eso es mal asunto para confiar en los políticos.

Y mientras, los socialistas, Anova y En Marea andan metidos en liortas internas que dejarán consecuencias. Al PSOE más le valdría desmarcarse por completo de Podemos si no quiere verse abocado al estrepitoso fracaso. La paciencia infinita de Pedro Sánchez, consecuencia de su ansia de poder, ya tendría que haber llegado a su fin con el liante de Pablo Iglesias. A estas alturas resulta difícil de entender que haya socialistas dispuestos a pactar con el líder de Podemos.

El panorama se presenta confuso, y tras lo ocurrido en los últimos meses en la política nacional, hasta es posible que lo peor esté por llegar. Y que pena, porque este país no puede soportar ni permitirse otro fiasco electoral como el que hemos vivido.

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