Férvido y mucho

Fatigoso populismo

14.02.2016 | 07:21
Fatigoso populismo

A Arcadi Espada

(Inauguro columna. Estuve a punto de titularla Avezado libelista, así me catalogó mi joven amigo Alberto Figueroa en carta a este periódico, pero temeroso de Dios y de la SGAE me decidí por el azoriniano Férvido y mucho. Lo otro lo reservo para el epitafio: Aquí yace avezado libelista y traidor a Galiza. Intentaré estar a la altura).

Al grano. Aunque disminuida en sus efectivos, hay en España una izquierda culta, competente, democrática en fondo y forma y reciamente patriótica -de la que Boadella es ilustre símbolo- marginada actualmente por un izquierdismo sectario, oportunista, populachero, aherrojado a un progresismo desnortado y revanchista, enfermo de petulancia moral. En impostación victimaria, a esta izquierda no le interesa poner fin a la Guerra Civil -y mira que ha llovido- habida cuenta que manteniendo los rescoldos guerracivilistas araña algún voto y, sobre todo, se reviste con el ropaje ritual y convenido de los ropones justicieros. Antes bien, señalar con el dedo a la derecha, acusarla de todos los males pasados, presentes y futuros del país, aliarse con quien sea -con quien sea, insisto- y dar alas al separatismo es habilidad en la que verdaderamente destacan la militancia izquierdista con mando en plaza y sus estrategas y burócratas en manguitos, unas veces, en esmoquin y coleta, otras. Siendo los casos de corrupción en la derecha abundosos no justifican la izquierda que (no) tenemos.

Días atrás, dos aparatosos ejemplos vinieron a confirmar la grave tortícolis política que aqueja a la izquierda lerda forzada a una visión unilateral y sesgadamente exculpatoria de los suyos y condenatoria sin matices respecto a los adversarios. Unos, siempre inocentes; otros, constantemente culpables.

El primer ejemplo remite a los famosos titiriteros que a partir de ahora subirán el caché, supongo, cuando actúen en el País Vasco.

Juegos de palabras

A buen seguro, tal como dicen sus solidarios simpatizantes era una sátira la representación que provocó que dieran con sus huesos en una celda por orden de Ismael Moreno, magistrado de la Audiencia Nacional. No obstante, una sátira puede servir de vector para transportar el mensaje enaltecedor del terrorismo, del franquismo, de las corridas de toros o de las peregrinaciones a Lourdes. Depende de la intención. Sospecho, sin embargo, que quienes han tomado partido por los titiriteros habrían reaccionado distintamente, a pesar de tratarse de un simple juego de palabras, si en la pancarta incriminada se leyese, verbigracia, Viva Julio Treintaisex, o algo por el estilo, en referencia a 1936.

A mí los juegos de palabras no se me dan mal. Lo que no se me da bien es el mamoneo. Prefiero la parla manantía y bronca a borbotones de albañiles y proletarios, rojos y españolísimos, violenta de vino y maldiciones fuertes, que el pasteleo afectado de la activista social, ay, Ada Colau, ejemplarizado en el siguiente tuit: "Escribo esto para que nos pongamos un momento en la piel de esos chicos (.) que a partir de hoy van a tener que lidiar con la maquinaria mediática sin escrúpulos de una derecha vengativa que no soporta la disidencia y aún menos perder elecciones (.) En una democracia sana en un estado de derecho, hay que proteger toda libertad de expresión, hasta la que no nos guste, hasta la que nos moleste".

De acuerdo con Colau. Espero que proteja mi libertad de expresión aunque yo forme parte -quedó sentenciado ¿no?- de esa maquinaria mediática sin escrúpulos de una derecha vengativa tanto como ella es una Drama Queen de saltones ojos vidriosos que, en opinión de Lombroso, delatan el instinto asesino, no por remansado menos peligroso, de algunas personas. Veamos. Lo de "esos chicos" me llegó al alma, por poco les llama tiernas hojas de culantrillo, que diría Mrs. Caldwell ¿Libertad de expresión? La voz de bronce de las campanas de San Lorenzo, férvida y mucha, le va a susurrar a la simbiótica podemita, e inquebrantable independentista, qué es libertad de expresión.

Alberto López Jaureguizar nació en Bilbao, empezó a trabajar en Tabacalera dieciocho años después. En horarios nocturnos consiguió el título de Profesor Mercantil y se licenció en Filosofía. Por casualidad presenció el atentado que le costó la vida a un chico completamente anónimo, nadie supo el porqué del asesinato a manos de ETA. Jaureguizar asistió al entierro y al funeral. La familia del difunto tuvo dificultades para encontrar un sacerdote que quisiese oficiar. En el funeral solo estaba la madre del asesinado. Nadie más, Jaureguizar y su mujer aparte, se atrevió a asistir. A la madre del asesinado, a partir de entonces, no le sirvieron pan en su panadería habitual. Jaureguizar decidió afiliarse a Alianza Popular y asistir a todos los funerales de víctimas de ETA. Fue suficiente para que también lo asesinaran a él ¿Gora Alka ETA? Dejó viuda y cuatro hijos. Una calle en el País Vasco lleva el nombre del asesino de Jaureguizar. Entre otros y otras, Rosa Díez denunció incansablemente la tiranía del terror. Quiso explicarse en la UCM pero los piketeros de la asociación Contrapoder -fundada por Errejón- organizaron manifestaciones de rechazo. Contrapoder también organizó manifestaciones pidiendo la puesta en libertad de asesinos terroristas. Esa es la libertad de expresión de Colau y Podemos: quitarle la palabra a las víctimas y dársela a ETA y portamaletas adjuntos. Auténtica caverna política. Cejijunto búnker ideológico.

El segundo ejemplo confirma el sectarismo general en la otra izquierda.

De preeminencia totalitaria

El premio Torre de Nerva recayó en 2010 en Arcadi Espada y se lo retiraron el pasado enero. Isidoro Durán -militante del PSOE y concejal de Cultura- expuso varios motivos para deshonrar al periodista catalán: "la escritura de Espada se ha vuelto ofensiva hacia la sociedad en la que vivimos e incurre en totalitarismos que ninguna institución digna de llamarse democrática debería tolerar". Los totalitarismos en los que incurre el susodicho son, según Durán, los tratamientos periodísticos que da "a la violencia de género" o a "los nacionalismos periféricos". Por si hubiese alguna duda, Isidoro Durán avala sus rebuznos inquisitoriales aduciendo que las opiniones de Espada "levantan críticas en un amplio sector de la sociedad y sobre todo en las propias redes sociales". En definitiva, el diagnostico no admite dudas, Arcadi Espada es un "publicista de preeminencia totalitaria".

Cuando leí lo anterior resentí profundo abatimiento seguido de tremenda ira. Si en el PSOE -partido reputado otrora por su aperturismo, tolerancia, rica matización de la libertad de expresión, que obligó con su buen ejemplo a la derecha a adaptarse a los tiempos- tienen cabida, con voz y mando, personajes tan imbécilmente siniestros y obtusos, demagógicos y cínicos como el tal Isidoro es que el partido socialista se ha convertido en una organización extremosamente barriobajera adscrita al peor de los populismos. No otra cosa cabe pensar de quien guía su acción siguiendo las consignas de acosadoras hordas anónimas (online bullying) que deponen toneladas de odio populachero en las redes sociales.

Populismos

El sentimiento de precariedad y desamparo que se apoderó de parte de la sociedad española durante la crítica recesión vivida estos años, junto con la así llamada corrupción -en la que habría que incluir la financiación suministrada por Venezuela e Irán a un partido anti-sistema vocacionalmente guerracivilista- constituyeron el humus y nutriente de la ideología outsider. También del independentismo más cabrero pero ya estaba aquí esperando el momento de echarse al monte.

De consuno, el pesimismo generado por las dificultades de adaptación a la modernización a ultranza que impone la globalización, en galopante reestructuración de técnicas y saberes, amparó la eclosión del populismo y de jóvenes políticamente ambiciosos a falta de otras competencias (si bien en Galicia siguen galleando ejemplares antediluvianos) que han traído viejas ideas reverdecidas por nuevo lenguaje y look mediático diferenciador. La falta de conocimientos técnicos solventes (por ejemplo, respecto a la política económica de manual dentro del euro) la compensan con el entusiasmo. A la par de Trump en EE UU, Tsipras en Grecia y Le Pen en Francia, los apóstoles new look echan las redes a la pesca de decepcionados, descontentos y desclasados sociales. Electorado cuyo grueso se compone de indecisos swing voters (votantes oscilantes) sensibles a un discurso radical. El resto son simpatizantes muy activos en redes sociales, capaces de mover a los indecisos mediante la desinformación manipuladora.

En este contexto, el desconcierto se ha apoderado del aparato y militancia del PSOE ante la fuga imparable de votantes. El problema empieza por no saber diagnosticar las causas de sus derrotas. Pedro Sánchez, consciente de que su carrera ha terminado si no logra gobernar en su desesperación se agarra a un peronismo de paella, sin identificación clara, proponiendo un programa que dice una cosa distinta en cada lugar y cada día. Todo ello hace que el debate se desplace a los extremos, que son los que mandan. En uno dominan Podemos y los independentistas; en el otro, el Partido Popular. Al no haber ultraderecha en España, el PP se instala cómodamente en el impenetrable vórtice de forma que el PSOE no puede arrancarle votos por esta banda al tiempo que a Sánchez se los arrebatan por la otra. Con su desinhibición represora, personajes como Isidoro Duran están cavando la tumba del que fuera el más importante partido de España y ahora se agarra a la armella al rojo del populismo.

Salir de ahí no resultará fácil, suponiendo que quisieran, requiere coraje, desprendimiento personal y altura de miras de la que carece Pedro Sánchez. Y a los demás nos va a resultar muy difícil -cumpliendo el deseo de Colau- ponernos en la piel de esos chicos porque (Paul Valéry dixit) la piel es lo que tenemos de más profundo. Pero más difícil aun lo tienen ellos. Lo explica clarísimamente mi amigo el poeta bilbaíno Josean Blanco refiriéndose al rótulo de un bar de su ciudad: "Si quieres ser titiritero, toca con la polla este letrero".

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