tribuna del lector

El Cardenal Cisneros (I)

03.02.2016 | 02:11

El Cardenal Cisneros (1436-1517) fue un gigante en aquellos años en que los historiadores definen el paso de la Edad Media a la Moderna.

Cisneros tuvo que luchar hace unos 500 años con los mismos problemas en que estos días nos encontramos en nuestro país a raíz de los resultados del 20 de diciembre del año pasado.

Hay tres cuestiones que están en juego.

1º: La unidad de España, 2º: La metodología para resolver nuestro gran problema del paro. 3º: La regeneración democrática luchando contra la corrupción.

Cisneros, con mano firme, luchó contra aquellos grandes señores que a la muerte de Isabel la Católica (1506) intentaron recuperar sus privilegios y desintegrar la unidad de España.

Cisneros nació en 1436 en Torrelaguna, un pueblo al norte de Madrid. Sus padres fueron unos comerciantes que descendían de una familia con títulos nobiliarios pero al ser su padre el tercero del linaje, pasó la hidalguía al hermano mayor.

Su nombre de pila es Gonzalo Giménez Cisneros, estudió derecho en Salamanca y bajo la tutela de su tío Alvear, clérigo de Roa (Burgos), tuvo el título de bachiller en leyes.

En 1480 se ordenó sacerdote y fue una vocación tardía.

Su viaje a Roma fue esencial en su vida, dotado de unas grandes facultades intelectuales y de un carácter fuerte hizo grandes amistades en la curia romana que más tarde le serviría de mucho.

Los Reyes Católicos tenían todas sus esperanzas en su hijo Juan, nacido en 1478. En 1497 se casó con Margarita de Austria, heredera del condado de Borgoña. La luna de miel fue brevísima, el príncipe enfermó y murió el 4 de octubre de ese mismo año. Para los Reyes Católicos fue un duro golpe y para la reina Isabel fue el principio del declive de la reina.

En tiempos de los Reyes Católicos hubo dos personajes muy importantes: Carrillo, arzobispo de Toledo, y el Cardenal Don Pedro González de Mendoza, obispo de Sigüenza.

Carrillo se convirtió en el gran defensor de los derechos de Isabel al trono de Castilla, pero cuando fue reina, Carrillo intentó mangonear el reino e Isabel no se lo consintió y pasó a ser un furibundo adversario de los Reyes Católicos.

Pedro González de Mendoza entendió que habían llegado nuevos tiempos y apoyó sin la menor duda a los nuevos monarcas. A la muerte de Carrillo, Mendoza fue nombrado arzobispo primado de Toledo. Se convirtió en la persona más importante después de los reyes.

Cisneros tuvo sus problemas con Carrillo, que lo metió en prisión durante unos años por las muchas desavenencias. Cisneros logró la libertad y pasó a formar parte del equipo del obispo Mendoza hasta llegar a ser vicario general de la diócesis de Sigüenza.

Cisneros escogió la orden franciscana en su versión más austera. Y en 1484 sufre una conversión espiritual e intelectual y empieza a dar más importancia a las humanidades y teología que al derecho. Cisneros confesor de la reina, hombre de confianza del nuevo primado y arzobispo de Toledo, el Cardenal Mendoza. A la muerte de éste la reina le obliga a aceptar el primado y cardenal de Toledo. Tras la muerte de la reina Isabel en 1506, Don Fernando el Católico ocupado en los asuntos del reino de Aragón y el reino de Nápoles da el visto bueno a la regencia de Cisneros que durará un año. (Seguirá).

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