OPINIÓN

El fin de un injusto calvario

11.08.2015 | 01:46

Una caza de brujas. Así lo han vivido durante 10 meses los comerciantes de A Pedra. EE UU puso el queso en la trampa al situar al mercado entre los más activos de su lista negra de falsificaciones, irrisoriamente al mismo nivel que macrocentros de China, Colombia o Indonesia, y el muelle saltó. Diez meses sin trabajo, 50 semanas de angustia, 1.550 días complaciendo a los servicios americanos. Los fallos de la Audiencia han venido a demostrar lo injusto de la medida. ¿Y ahora? ¿Quién resarce a los trabajadores? Si alguien comete un delito, que pague por ello, pero una medida cautelar nunca podrá suponer una condena a la ruina. Diez meses de precinto ya lo han sido para muchos de ellos.

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