El jinete del caballo rojo merodea

11.04.2014 | 01:08

Siempre me ha sorprendido la cotidianeidad de la guerra. Me refiero a la fingida normalidad de la vida de la población civil, a veces al lado mismo del frente, y también a la de la vida cotidiana en el propio frente. ¿Se deberá esa capacidad de adaptación a que en nuestra memoria remota la lucha a muerte formaba parte de la vida, o será, por el contrario, que la guerra resulta tan irreal para una mente civilizada que esta se niega a aceptarla?. Sea como fuere, los europeos siguen a sus cosas, como si el jinete de la guerra no hubiera aparecido en el horizonte y empezara a merodearla, acercándose con la parsimonia y la impavidez majestuosa del destino. Se diría que Europa disimula, para que ese horror posible pase de largo, y las secreciones glandulares del miedo no la atraigan, igual que hacemos ante un perro fiero o la estampa patibularia de un viandante en una calle solitaria.

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