Marine marca el ritmo

07.04.2014 | 01:31

Las elecciones municipales francesas de la semana pasada no depararon sorpresas: el electorado castigó la gestión de los dos años de presidencia del socialista François Hollande (el presidente con los índices de popularidad más bajos, a estas alturas de mandato) y, aparentemente, la oposición derechista de la UMP ganó los citados comicios.

Aparentemente, porque los hechos posteriores a la derrota socialista sugieren que la verdadera ganadora, al imponer su discurso a los contrincantes, ha sido la líder del antaño demonizado (y cada vez más votado) Frente Nacional, liderado por Marine Le Pen. Efectivamente, la líder de la formación de extrema derecha no solo había conseguido que la UMP de Nicolas Sarkozy adoptara sus posturas restrictivas contra la inmigración, sino que Hollande se ha visto obligado a nombrar primer ministro al barcelonés Manuel Valls, escorado a la derecha en materia económica y político más popular del país? en buena parte, gracias a su discurso (y acción) contra la inmigración ilegal.

Así que los socialistas, para llegar con opciones de revalidar la presidencia en 2017, se enfrentan a la paradoja de que deberán aplicar políticas contrarias a su ideario: reformas liberalizadoras y de control de gasto público, tal como anunció Hollande hace unos meses (presionado por Bruselas) y no dar imagen de tolerancia excesiva en temas de seguridad e inmigración, tal y como personifica Valls.

El problema con estas actuaciones es que el votante suele preferir el original a la fotocopia. Y un aviso de muestra: a menos de dos meses para las elecciones europeas, el Frente Nacional disputa el primer puesto a la UMP, con los socialistas en tercer lugar. El padre de Marine y fundador del partido jamás lo habría imaginado.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine