Aznar arrea

XAVIER DOMÈNECH

23.05.2013 | 09:12

La política no tolera la falta de oposición. Incluso en las dictaduras nacen banderías en los laberintos del poder, que se saldan con purgas. En democracia, cuando el gobernante no tiene ante sí un adversario consistente, da alas a sus disidencias internas. La mejor garantía de unidad es un enemigo lo bastante fuerte para ser temido. Cuando la oposición arrea, en el partido del Gobierno van todos a una. Cuando la oposición sestea, al jefe le salen enemigos del propio armario. En tiempos de crisis, más todavía.

Para demostrarlo, ahí está José María Aznar, de quien no puede decirse que haya vuelto, porque no se había ido, pero que el martes por la noche se cambió a la primera fila para que todos lo vieran. En una operación conjunta de medios conservadores se ofreció como alternativa conservadora al Gobierno conservador. Ojo al dato: la operación conjunta integró a "El Mundo", crítico con Rajoy, y a Planeta, titular de Antena 3 y "La Razón", que se la venía dando repetidamente. Algunos oráculos auguran idus de marzo para el gallego del plasma tras contemplar una conjunción astral que sólo se daba en el combate contra el diablo socialista.

Nada de todo ello sucedería si Rubalcaba tuviera media bofetada. Si los socialistas no anduvieran entre liados y desaparecidos. Si no se estuvieran desgastando sin gobernar, lo que viene a ser el colmo del desgaste. La intención de voto del PP se despeña porque no bastó su llegada para salir de la crisis, y la del PSOE porque la crisis se percibe como su culpa y su herencia. Ambos están pringados en el desastre. Hay alternativas que crecen en los barrios externos al bipartidismo, pero el núcleo duro de la derecha preferiría una solución de recambio dentro del PP. Aznar es la ortodoxia, y dejó el Gobierno con la economía en ascenso. Un ascenso inflado por la burbuja del ladrillo y la deuda, pero eso son detalles.

Así que mientras Rubalcaba esté mirando cada noche debajo de la cama para ver qué enemigo interior se esconde esperando las primarias, hasta que el segundo partido no aclare las ideas y el liderazgo, el primer partido ejercerá al mismo tiempo de Gobierno y de oposición.

Enlaces recomendados: Premios Cine