Primero de Mayo en la ratonera

01.05.2013 | 00:00

La oposición y los sindicatos pueden hacer grandes aspavientos ante el fracaso del Gobierno, pero hasta ahora no han sabido esbozar una alternativa consistente. El problema está en que una política alternativa no depende hoy de Madrid, sino de Berlín vía Bruselas, y allí nadie depende del voto de los españoles. España y los países del sur de Europa están metidos en una ratonera rodeada de gatos: si siguen en la ratonera pueden acabar en la inanición, pero si rompen los barrotes y logran salir de ella serían devorados por los deudores. Para completar el cuadro, a los guardianes de la ratonera (nuestros principales socios de Europa) no les urge poner fin a la situación, pues mientras los ratoncitos sigan ahí ellos compran el queso más barato al prestamista. Es un juego perverso, del que a lo mejor solo se sale rompiendo la baraja. Si nadie lo hace, podría acabar haciéndolo la calle.

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