Memorias de Tennant
Ayer me fui a comer con mi joven amiga Pachita Tennant a La Tagliatella, ese restaurante italiano que tenéis en la calle Rosalía de Castro, en el que coincidimos y besamos a Geli Terrazo, esposa del presidente del Celta. Yo pedí pasta fresca (peperoncino e gamberi) y ella unos escalopines bien guarnicionados, que acompañamos con un vino de ese país al que, a pesar de su sencillez, no le dimos tregua. Pachita, que sólo tiene 91 primaveras y es una mujer muy viajada con rica historia familiar y personal, está a punto de volver al Salvador tras su estancia de verano en casa de su hija norteamericana June Pike, ahí por Samil, y lo hace con una satisfacción: concluyó sus memorias, que se van a titular algo así como “Al hilo del recuerdo”. Tiene tanto que contar de su ajetreada vida llena de nombres importantes que lo escrito va desde los años 20 a los 70 y ya son unos 900 folios que ahora buscan editor y para cuya redacción ha tenido en Vigo un colaborador de lujo: el psicoanalista colombiano Jesús Dapena Botero, establecido con tanto convencimiento aquí junto a su mujer, Rut Ospina, que se han traído de Colombia hasta los muebles. Hay una segunda parte con unos 500 folios, o sea que ha sido colaboración larga e intensa. ¿Qué menos va a dar la vida de una mujer que bailó con el boxeador Jack Tempsey a los 17 y conoció a Tyronne Power y a Clark Gable a los 18?
De retratos anxélicos
Inauguró ayer una exposición en la sala III de Caixanova (P, Sanz, 24), retratos de personas que trabajan en el mar y la tierra acompañados de textos poéticos de escritores como María Xosé Queizán, Fran Alonso, Forcadela, Francisco Castro, Estro Montaña... Dice Anxo Cabada, su autor, que son fotos de hombres y mujeres que generan palabras, evocan sentimientos o recrean emociones. Y parece cierto al contemplar estas imágenes tan bien logradas. Vemos allí desde un “aloitador” a un campesino, una trabajadora de la conserva...
La Princesa se traslada
Como las personas, los bares nacen, mueren, se transforman o trasladan, y esto último es lo que hizo en el barrio viejo de Vigo Charo García, que ha trasladado su bar Princesa, sito en Joaquín Yáñez, unos metros más arriba y con más nivel, a los soportales de la Plaza de la Constitución. Charo tiene entre sus clientes a moteros y tatuados pero sobre todo gente sin moto ni tatuaje y puedo jurar que, con sólo tres días que lleva abierto, ha devuelto la alegría a esa esquina asoportalada de la plaza, junto al ambulatorio. Y es que un bajo sin vida...
Te queremos, Wöyza
Por culpa de mi amiga Ani Boado estoy oyendo mientras escribo a la cantante viguesa Wöyza, a la que produce (y creo que de su amor disfruta) El Puto Coke. No soy de la cultura del rap, no es propia de mi generación, pero me encanta esta viguesa que hiphopsoulea con buenas letras y no se concede tregua, al ritmo de su Puto Coke. Os recomiendo, aunque tengáis el doble de edad que ella, que oigáis su disco “Pisando el suelo que ves” sólo con poner en Google el nombre de nuestra joven diva hiphopsoulera. Quéroche, Wöyza.